Escenario Mercenario

«No perdemos la esperanza»: el dramático relato de los bomberos rosarinos que rescatan víctimas en Venezuela


Tras el devastador doble terremoto que sacudió a Venezuela, un equipo de bomberos voluntarios de Rosario se encuentra en el epicentro de la tragedia realizando tareas críticas de búsqueda y salvamento. En una emotiva y detallada comunicación telefónica con el programa Escenario Mercenario, los brigadistas Luciano Salazar y Marcos Solís compartieron la dura realidad que se vive en La Guaira, una de las zonas más castigadas por el sismo, ubicada a unos 30 kilómetros de Caracas.

«Es muy difícil de describir con palabras. En la planificación previa nunca tomás la verdadera dimensión de algo así, pero estamos tranquilos por la preparación de diez años que tenemos», explicó Salazar, visiblemente conmovido pero enfocado en la misión. Durante la conversación, de la que también participó activamente su compañero Marcos Solís, ambos describieron el complejo despliegue interdisciplinario de la brigada argentina.

El equipo opera bajo el exigente protocolo de las brigadas USAR (Búsqueda y Rescate Urbano, por sus siglas en inglés), acreditadas nacionalmente y coordinadas a través de la Agencia Federal de Emergencias en sintonía con las Naciones Unidas. Este nivel de profesionalismo les permite trabajar en un esquema de cuadrillas continuas con una operatividad de 24 horas, los 7 días de la semana.

Salazar y Solís detallaron que la dotación, compuesta por grupos de entre 6 y 7 personas, no se limita a la búsqueda física en los escombros. «Tenemos tres binomios de perros y guías, un departamento de seguridad que nos cuida a nosotros y a la población, y un arquitecto encargado de la evaluación estructural de los edificios», explicaron los bomberos. El contingente también cuenta con un departamento médico, especialistas en materiales peligrosos y personal de búsqueda técnica que opera herramientas de última tecnología adquiridas por la Federación. «Este equipo aborda distintos escenarios y define qué brigada va a intervenir para evitar generar más problemas en un país que ya atraviesa una tragedia», señalaron.

Los rosarinos también hicieron mención al fuerte impacto logístico y climático del viaje. Dejaron atrás las temperaturas invernales de Argentina para enfrentarse al intenso verano caribeño, en un contexto regional marcado por masivos cortes de energía eléctrica. Sin embargo, aclararon que la misión está preparada para la autonomía: «Contamos con iluminación propia para trabajar en cualquier condición».

Respecto a la subsistencia en el lugar, los rescatistas destacaron la hospitalidad local y el apoyo del Estado argentino: «Venezuela nos recibió muy bien, tenemos comida y bebida a disposición y el Ejército Argentino trajo dos plantas potabilizadoras de agua».

A pesar del paso de los días y del desgaste físico, el espíritu de la delegación rosarina se mantiene intacto. Al cierre de la entrevista, los bomberos dejaron una profunda reflexión sobre el sentido de su tarea humanitaria en el Caribe:

«Nosotros priorizamos la vida. Pasaron muchos días, pero no perdemos la esperanza. Puede pasar que no encontremos personas con vida, pero también es sumamente importante rescatar los cuerpos para que sus familias puedan despedir a sus seres queridos».

QUINI SORTEOS