La Auditoría de Gestión del Ministerio Público de la Acusación (MPA) revisará la actuación de la fiscal Raquel Almada en el caso del pasado domingo 29 de junio, en el que cuatro jóvenes -incluido el hijo de Gonzalo Belloso, presidente de Rosario Central- fueron detenidos en Granadero Baigorria durante un procedimiento policial. En él, los efectivos encontraron un revólver dentro del vehículo en el que se movilizaban.
Por este acontecimiento, Almada solo imputó a uno de los detenidos por tenencia ilegítima de arma de fuego de uso civil. A Matías Belloso, de 26 años, por su parte, no le dispuso siquiera formación de una causa penal.
Entre los ocupantes del vehículo se encuentra Fausto Carbajo que, según distintos investigadores policiales, podría tener conexión con una presunta organización dedicada a apuestas online clandestinas. Su nombre aparece en otro legajo judicial, ya que recibió una denuncia de un futbolista por, supuestamente, haberlo intimidado por una deuda de poco más de 500 mil dólares por juego.
La resolución de la fiscal impactó de tal forma que terminó siendo desvinculada de la causa y ésta se le asignó al fiscal Fernando Dalmau, que deberá intervenir a la brevedad. Además, el jefe de fiscales, Matías Merlo, envió una circular a todo el MPA el 2 de julio para unificar criterios de actuación en los casos de flagrancia relacionados con tenencia o portación ilegítima de armas de fuego.
En enero de 2021, Matías Belloso tuvo que comparecer ante la Fiscalía de Mar del Plata por una causa penal por una brutal paliza que había sufrido un joven en el boliche Ananá. En esa ocasión, quedó en libertad tras haber declarado.
Por dicho episodio habían sido detenidos Gabriel Galvano y Andrés Guillermo Bracamonte, alias “Andresito”, hijo de Andrés Bracamonte, por entonces jefe de la barra brava de Central.


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