La Cámara de Senadores de Santa Fe insistió este jueves con la sanción original del proyecto que prohíbe la actividad de los cuidacoches —conocidos como «trapitos»— en todo el territorio provincial, y así lo convirtió en ley. La iniciativa, impulsada por el senador por el departamento Rosario Ciro Seisas (Unidos), incorpora la figura al Código de Convivencia provincial y habilita, por primera vez, que la policía y los municipios actúen de oficio frente a esta práctica.
Qué establece la nueva norma
La ley incorpora los artículos 66 bis, 66 ter y 66 quater a la Ley 10.703 (Código de Convivencia de Santa Fe). Según el texto:
- Artículo 66 bis: quien, sin autorización y donde la actividad esté prohibida por normativa local, ofrezca a cambio de un beneficio económico —voluntario o no— el cuidado, guarda, lavado o limpieza de vehículos en la vía pública, será sancionado con trabajo comunitario de 2 a 10 días y prohibición de concurrencia al lugar. En caso de reincidencia, la pena sube a arresto de 10 a 20 días.
- Artículo 66 ter: la sanción se duplica en sus mínimos y máximos cuando exista violencia o amenazas, cuando ocurra en zonas de estacionamiento tarifado, en un radio de 20 cuadras de eventos masivos, cuando se aproveche una situación de vulnerabilidad de la víctima, o en horario nocturno (entre las 18.00 y las 6.00) en zonas escolares, bancarias, comerciales o de edificios públicos.
- Artículo 66 quater: si la conducta responde a una organización entre dos o más personas, la pena de arresto es de 10 a 20 días, y puede elevarse hasta el cuádruple de su mínimo y máximo si se comprueba la existencia de organizadores o responsables de la actividad.
La aplicación de las contravenciones queda a cargo de los municipios, que podrán solicitar intervención policial para desplazar a los infractores del espacio público. La ley también obliga al Poder Ejecutivo a implementar un abordaje integral: capacitación, formación en oficios, intermediación laboral y atención de consumos problemáticos, en articulación con los gobiernos locales.
Un trámite legislativo con marchas y contramarchas
El texto había obtenido media sanción en el Senado el 19 de marzo, pero la Cámara de Diputados lo modificó meses después: limitó las sanciones a los casos con intimidación o amenazas comprobadas y sumó la creación de dos juzgados de primera instancia, uno en Rosario y otro en la ciudad de Santa Fe. El expediente volvió entonces a la Cámara alta, donde las diferencias internas dentro de Unidos para Cambiar Santa Fe demoraron su tratamiento durante meses, hasta que este jueves los senadores optaron por ratificar la versión original y darle sanción definitiva.
«No es una ley que nos hace felices»: la palabra de Seisas
Seisas enmarcó el proyecto en los reclamos vecinales: «Esto no nació en un escritorio ni de una alucinación de IA. Nació en los mensajes, comentarios, reclamos que nos mandaron cientos de vecinos y vecinas. De todos lados nos dijeron ‘hagan algo con esto’. Nació en las casi 20 llamadas diarias solo al 911 denunciando extorsión, en los comerciantes que perdieron clientes por miedo. En las mujeres que nos contaron que pagan para no tener problemas en un semáforo. En Rosario, vecinos de barrio España y Hospitales tuvieron que pedirlo a través de un pasacalle. No es una ley que nos hace felices, pero sí es dejar de ignorar el pedido de los santafesinos».
Sobre el rol de los municipios, remarcó la autonomía de cada ciudad: «La ley le dice a cada municipio: la provincia los acompaña. Ordenen su espacio y establezcan reglas, en respeto a sus autonomías. Cada ciudad va a poder diseñar su propia ordenanza según su realidad. Rosario no es Reconquista. Santa Fe no es Rafaela. Lo que unifica a todas es el objetivo: recuperar el espacio público para los vecinos y darle una salida real a quien quiere dejar el circuito».
El senador también pidió no leer la sanción como un punto final: «Con esta ley no se termina nada, lo dijimos desde un principio, ahora empieza un proceso que va a llevar su tiempo hasta regularizar la situación. En Rosario reemplazar la tracción a sangre llevó más de 3 años. Lo que hicimos fue generar una herramienta que hasta hoy no existía y que termina con un gris que solo beneficia a bandas extorsivas».
Sobre la evolución de la actividad, sostuvo: «No podemos quedarnos con la foto vieja: lo que era esta actividad hace 30 años. Yo nací acá y vi cómo se fue transformando. Lo que empezó como una changa de gente mayor buscando un rebusque sin molestar a nadie, hoy mutó a bandas organizadas que extorsionan e intimidan a vecinos profesionalizando el delito (…) Rosario viene desde hace años ganando espacio público para los vecinos. Eso nos costó vidas. Hoy los rosarinos volvieron a ocupar la calle».
Qué pasa con quienes trabajan por necesidad
El senador insistió en que la norma no busca criminalizar a quienes recurren a la actividad por necesidad: «La ley no le da la espalda a nadie que entró a este circuito por necesidad. Al contrario. Incluye una obligación al Poder Ejecutivo de implementar un abordaje integral de prevención, inclusión real y abordaje de consumos problemáticos. No asistencialismo barato: herramientas de salida concretas. Capacitación obligatoria, formación en oficios, intermediación laboral articulada con municipios y sector privado».
Y respondió a las críticas sobre la mirada social de la ley: «Hay quienes dicen que esta ley no contempla la realidad social. Lo dicen los mismos que durante treinta años naturalizaron que grupos violentos se apropiaran de las esquinas usando como escudo a personas vulnerables. La diferencia es esta: nosotros no romantizamos la situación. La vemos como lo que es».
Por último, defendió el consenso detrás del proyecto: «Desde que presentamos este proyecto, nos criticaron por derecha y por izquierda (…) Ni de derecha ni de izquierda, este es un proyecto del sentido común, con el que está de acuerdo el 80% de los rosarinos. Nadie imaginaba hace 30 años que se asesine a un inocente para dejar un mensaje entre bandas, como tampoco ocurría que haya más de 1000 denuncias por año por extorsión de cuidacoches».




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