Economía

Textiles: la producción cayó 22,2% en abril y perdió más de 24.000 empleos desde 2023


La industria manufacturera volvió a mostrar un comportamiento desigual durante los primeros meses de 2026. Mientras algunos sectores lograron sostener o incluso mejorar su actividad, otros siguieron entre los más golpeados por la caída productiva. Dentro de ese panorama, la industria textil se mantuvo entre las ramas con mayores retrocesos, con una baja que superó ampliamente el promedio del sector fabril y que también se reflejó en el uso de la capacidad instalada, la inversión y el empleo formal.

Los datos surgen del informe mensual de la Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA), que releva los principales indicadores de actividad, inversión, empleo, precios y comercio exterior. Según el documento, la producción textil cayó 22,2% interanual en abril, una contracción muy superior a la del Índice de Producción Industrial (IPI) general, que bajó 2,8% en el mismo período. La diferencia también se notó en el acumulado del primer cuatrimestre: mientras la industria en conjunto retrocedió 2,4%, el IPI textil acumuló una caída de 25,5%.

La comparación con otros rubros vinculados también mostró un escenario negativo. En abril, prendas de vestir cayó 14,8% interanual, y calzado y sus partes retrocedió 21%. En el acumulado enero-abril, ambos sectores siguieron en baja, con retrocesos de 12,4% y 24% respectivamente.

Los números de abril confirman la tendencia que se observa desde el inicio de la gestión de Javier Milei, explicada principalmente por la apertura a las importaciones sumada a una fuerte caída del consumo. Aunque la demanda mostró algo más de dinamismo en otros sectores en los últimos meses, la actividad textil sigue muy golpeada.

El informe detalló que el resultado del sector estuvo explicado sobre todo por sus principales subrubros. La mayor caída interanual correspondió a hilados de algodón, con un descenso de 35,4%, mientras que en el acumulado del cuatrimestre el retroceso más fuerte se dio en tejidos y acabado de productos textiles, con una baja de 37,8%. La preparación de fibras de uso textil también cayó de forma significativa, 14,2% interanual y 27,8% acumulado, mientras que otros productos textiles bajaron 15,9% y 14,9% respectivamente.

La menor actividad también se reflejó en la utilización de las plantas industriales. En abril, el sector textil operó con una capacidad instalada del 42,4%, 2,2 puntos porcentuales por encima del mes anterior, aunque 0,2 puntos por debajo de igual mes de 2025. Vale aclarar que la crisis golpea a esta industria hace más de doce meses, por lo que el año pasado el escenario ya era crítico.

El mercado laboral acompañó esta evolución. En marzo, el agregado textil, confección, cuero y calzado contabilizó 97.000 empleos formales, 14.000 menos que en el mismo mes de 2025. Desde diciembre de 2023, el sector acumuló una pérdida de más de 24.000 puestos formales, según datos de la Secretaría de Trabajo.

En cuanto a precios, el sector volvió a diferenciarse del promedio de la economía. En mayo, el rubro prendas de vestir, calzado y cuero subió 0,28% mensual, muy por debajo del 2,15% del índice general de precios al consumidor. En la comparación interanual, el aumento fue de 12%, frente al 33,2% del nivel general. La misma tendencia se dio en los precios mayoristas: los productos textiles subieron 2,9% mensual y 18,4% interanual en mayo, mientras que el conjunto de manufacturas subió 2,4% mensual y 31,1% anual.

En el comercio exterior, las importaciones de toda la cadena textil sumaron 21.390 toneladas por USD 102 millones en mayo, con caídas interanuales de 24% en volumen y 16% en valor. Entre enero y mayo, el total llegó a 132.243 toneladas por USD 657 millones, con bajas de 18% en cantidad y 4% en dólares respecto de 2025.

El informe señaló que prendas fue el único rubro que creció tanto en volumen como en valor, tanto en la comparación interanual como en el acumulado del año. En cambio, hilados y tejidos lideraron las mayores caídas, algo que el documento vinculó con una menor compra de insumos por parte del sector productivo.

Las exportaciones tuvieron un comportamiento distinto. En mayo, la cadena textil completa exportó 15.724 toneladas por USD 40 millones, con subas interanuales de 36% en volumen y 53% en valor. Entre enero y mayo, los envíos alcanzaron 90.248 toneladas por USD 214 millones, con aumentos de 55% y 48% respectivamente.

Según el informe, ese crecimiento respondió principalmente al desempeño de los hilados, que en mayo registraron subas de 400% en volumen y 300% en valor. En el acumulado enero-mayo, ese rubro también explicó buena parte del crecimiento, con incrementos de 300% en cantidad y 100% en valor. Las materias primas también aportaron al aumento de las ventas externas, con subas acumuladas de 61% en volumen y 77% en dólares.

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