Tanto el Poder Ejecutivo como el consenso de las principales consultoras privadas coinciden en que la inflación de junio se ubicó por debajo del 2% mensual, dato que el Indec confirmará oficialmente a mediados de mes. Si esta tendencia se ratifica, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) habrá perforado un piso que no se registraba desde agosto del año pasado, cuando había marcado 1,9%.
El vocero presidencial, Adrián Ravier, indicó que las estimaciones oficiales rondan el 1,9%, en base a un relevamiento de la Fundación Libertad y Progreso que dio 1,8%. Aunque reconoció que el número definitivo podría acercarse al 2% por la complejidad del proceso de medición, sostuvo que la desaceleración continúa. Consultado sobre los pronósticos que había hecho el presidente Javier Milei a fines de diciembre —cuando había proyectado un IPC inferior al 1% para este momento del año—, Ravier explicó que «pasaron cosas» relacionadas con la dinámica preelectoral que modificaron los tiempos originalmente estimados.
Este comportamiento de los precios resultó más veloz en su descenso de lo que preveía el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central, que en su último informe ubicaba a junio en 2,1% y recién esperaba perforar el 2% en agosto. No obstante, los relevamientos semanales de las últimas semanas llevaron a ajustar los modelos estadísticos hacia abajo, en función de la estabilidad de alimentos y bebidas y de un esquema más moderado de actualización de tarifas de servicios públicos respecto de comienzos de año.
Entre los economistas privados predomina una lectura similar a la oficial, aunque con matices sobre lo que viene. «Esperamos que el IPC siga desacelerando. El cierre de junio, que nos da 1,8%, marca una desaceleración importante en alimentos y bebidas. Hay que estar atentos al combustible, por la baja del petróleo», planteó Ricardo Delgado, de Analytica. En la misma línea, María Castiglioni, de C&T, sostuvo: «Estimamos que junio va a cerrar en 1,9%. Para julio esperamos algo parecido, considerando los aumentos estacionales. Los combustibles están estables, la carne baja levemente y otros rubros como electrodomésticos y autos también se mantienen estables».
Desde Abeceb coincidieron con la tendencia pero marcaron alertas para los próximos meses: «Para junio calculamos que perfora el 2%. Julio tiene impactos estacionales por el turismo y el Mundial, que habrá que monitorear». En la Fundación Libertad y Progreso señalaron: «Esperamos 2% para junio, que suele ser estacionalmente bajo. Es probable una leve suba en julio por las vacaciones de invierno, compensada luego por una desaceleración en agosto y septiembre. La devaluación del peso por la suba del dólar en junio demora en trasladarse al conjunto de bienes y servicios; hay que seguir de cerca ese proceso». Por su parte, en Equilibra resumieron: «Vemos a junio por debajo de 2%. En julio habrá que observar cómo se mueven el dólar y los precios del petróleo y los commodities».
La excepción entre las mediciones privadas fue el estudio de Orlando Ferreres, que calculó el índice general apenas por encima del 2%. «La inflación de junio fue de 2,1% mensual y registró un crecimiento interanual de 31,4%. Por otra parte, la inflación núcleo avanzó a un ritmo mensual de 2,1%, marcando un aumento de 28,3% anual», indicó la consultora en un informe difundido este martes.


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