Judiciales

“Me dieron dos bolsas”: el informe de la clínica que complica a Pity Álvarez


La clínica psiquiátrica de Castelar donde Cristian “Pity” Álvarez permanece internado desde el 2 de octubre informó a la Justicia que el músico dio positivo por cocaína después de asistir a la audiencia en la que declaró por primera vez en el juicio por el homicidio de Cristian “El Gringo” Díaz. Según el informe, el exlíder de Viejas Locas e Intoxicados admitió ante los profesionales que recibió la sustancia durante su salida del centro de salud y que consumió una parte. “Me dieron dos bolsas, una la tomé allá y otra la traje para acá”, les dijo.

La novedad tomó por sorpresa incluso a su abogado defensor, Javier Baños, quien aseguró que no estaba al tanto de lo ocurrido y que se enteró mientras daba una entrevista. El letrado contó que, cuando Álvarez llegó el lunes al Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N° 29, no lo reconoció de inmediato porque “venía de muchos días de abstinencia”. Tras conocer el informe médico, cambió su lectura sobre el desempeño de su defendido: “Ahora entiendo por qué declaró tan bien y de corrido cuatro horas”, sostuvo, y agregó: “Cuando está drogado parece normal”.

Qué dice el informe de la clínica

El documento, fechado el martes 3 de noviembre y dirigido al Juzgado Nacional en lo Civil N° 4, que interviene en la internación del músico, reconstruye lo que pasó después del traslado al tribunal. Álvarez salió de la clínica en ambulancia, acompañado por un médico, un enfermero y personas de su entorno, aunque durante la audiencia el enfermero no pudo estar a su lado todo el tiempo por las medidas de seguridad dispuestas en el edificio.

Al volver al establecimiento, el personal quiso revisar sus pertenencias, pero antes de que pudieran controlar los bolsillos el músico se apartó, metió una mano en uno de ellos y rompió un envoltorio hecho con restos de bolsas plásticas mientras intentaba aspirar un polvo blanco, según el reporte de enfermería. Cuando le preguntaron qué era, respondió que se trataba de cocaína, que se la habían dado durante la audiencia y que “esto me hace bien”. Sin embargo, se negó a decir quién se la había entregado y lo justificó con un “secreto de adicto”.

Los profesionales también detallaron que el 29 de octubre le habían hecho un análisis de drogas en orina que dio negativo, mientras que el estudio repetido el 3 de noviembre arrojó positivo para cocaína. Por este episodio, la clínica volvió a desaconsejar los traslados del músico para participar de manera presencial en el proceso penal, ya que durante esas salidas no puede controlar a las personas de su entorno, lo que pone en riesgo la abstinencia y el tratamiento.

Las dudas sobre la jornada en tribunales

El informe abrió interrogantes sobre cuándo, dónde y quién le habría pasado la droga a Álvarez durante su paso por el tribunal. Ese día, el músico llegó en ambulancia al edificio judicial de la calle Paraguay a las 11 y dijo que se sentía mal. Después de ser revisado, se quedó en una sala junto a su abogado Sebastián Queijeiro y siguió por Zoom el primer tramo de la audiencia, pese a estar dentro del mismo edificio.

Pasadas las 15, bajó a la sala para declarar ante los jueces Gustavo Goerner, Juan María Ramos Padilla y Hugo Navarro. Durante su exposición pidió tres cuartos intermedios, pero nunca estuvo solo: lo acompañaron su hermana Silvina, el cura rockero César Scicchitano Tagle, su mánager Santiago Ruiz y sus abogados, mientras que su jefe de seguridad, conocido como “Pachi”, siguió sus movimientos durante toda la jornada.

Fuentes judiciales indicaron que Álvarez se mostró conectado con lo que pasaba en la sala y que no se advirtieron signos evidentes de intoxicación. Una persona que presenció la audiencia señaló que el músico pidió varias pausas porque estaba “ansioso” y “nervioso”, aunque no notó un comportamiento que indicara que estuviera bajo los efectos de alguna sustancia. Además, planteó que la droga también pudo habérsela dado una vez terminada la audiencia y consideró que eso no invalidaría su declaración.

En su testimonio, Álvarez reconstruyó el conflicto previo con Díaz, describió el momento de los disparos, dijo que se sintió “acorralado” y expresó su arrepentimiento. “No pensé, me transformé”, afirmó al intentar explicar su reacción de la madrugada del 12 de julio de 2018, cuando mató a la víctima en el barrio Samoré, de Villa Lugano.

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