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Aníbal Lotocki: la Corte Suprema dejó firme su condena a ocho años por el caso Silvina Luna


La Corte Suprema de Justicia de la Nación rechazó este jueves 29 de octubre el último recurso de la defensa de Aníbal Lotocki y dejó firme su condena a ocho años de prisión por lesiones graves y estafa. La pena incluye además diez años de inhabilitación para ejercer la medicina. El fallo cierra la causa por los daños que el cirujano plástico, de 56 años, causó a Silvina Luna, Stefanía Xipolitakis, Gabriela Trenchi y Pamela Sosa con sustancias de relleno aplicadas en operaciones estéticas.

Que la sentencia esté firme significa que ya no quedan instancias para apelarla: es definitiva y debe cumplirse. Los jueces Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti declararon inadmisible el recurso de queja con el artículo 280 del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación. Esa norma le permite a la Corte rechazar un planteo sin analizarlo en profundidad cuando no tiene sustento suficiente o no reviste trascendencia. Fue la cuarta vez que el máximo tribunal intervino en el expediente. Conviene aclarar que la condena no es por la muerte de Silvina Luna, que falleció el 31 de agosto de 2023, a los 43 años, mientras esperaba un trasplante de riñón por la insuficiencia renal que le provocó una cirugía hecha por Lotocki en 2011.

Cómo se llegó a los ocho años

En febrero de 2022, el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N° 29 condenó a Lotocki a cuatro años de prisión solo por las lesiones, y lo absolvió por la estafa. En los fundamentos, el juez Carlos Rengel Mirat dio por probado que el médico les colocó a las cuatro mujeres un producto de relleno con microesferas de polimetilmetacrilato (PMMA) en zonas y cantidades no aconsejadas. Durante el juicio, el fiscal general Sandro Abraldes sostuvo que el cirujano “no atendía las más mínimas reglas de la práctica profesional”: trabajaba en lugares sin habilitación, con productos que no podía usar, e incluso intentó culpar a sus pacientes por las consecuencias.

La fiscalía y las querellas apelaron, y en noviembre de 2023 la Sala III de la Cámara de Casación duplicó la pena a ocho años y elevó la inhabilitación de cinco a diez años, al considerar que también hubo estafa. Para los camaristas, Lotocki incumplió gravemente sus deberes como médico, entre otras cosas por no informar a sus pacientes los efectos de la sustancia. Fue clave el caso de Gabriela Trenchi, quien le había pedido expresamente que no usara PMMA en su cuerpo: el tribunal entendió que el médico le cobró por una operación distinta de la que finalmente hizo.

La defensa pidió entonces que otra sala de Casación revisara el fallo, en lo que se conoce como “casación horizontal”. Cuestionó que se lo condenara por estafa después de haber sido absuelto por ese delito y calificó la pena de “desproporcionada”. En abril de 2025, la Sala II confirmó los ocho años. Luego le negaron el recurso extraordinario, y la defensa llegó en queja a la Corte, que ahora le puso punto final a la discusión.

El juicio por la muerte de Christian Zárate

Mientras tanto, Lotocki está preso y afronta otro proceso ante el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N° 17, acusado de homicidio simple con dolo eventual. Es decir, la acusación sostiene que pudo prever que el paciente podía morir y aun así siguió adelante. En septiembre, el Tribunal Oral N° 28 había ordenado su detención ante el riesgo de fuga: según el juez Jorge Romeo, frente a una pena de prisión efectiva de esta envergadura, el médico podría evadirse de la Justicia. En el mismo debate se lo juzga por lesiones a otras cinco pacientes, y junto a él están acusados la directora del Centro Médico Conde (CEMECO), Andrea Torelli, y los médicos Daniel Zambrano García, Santiago Olguín, Polansky Peláez Hoyos y Sylvia Fernández.

Christian Zárate, de 50 años, llegó a esa clínica del barrio porteño de Caballito el 15 de abril de 2021 para una dermolipectomía y una liposucción por las que había acordado pagar 6.500 dólares. Según la fiscalía, en plena cirugía Lotocki dejó el quirófano durante 40 minutos para atender una audiencia virtual. Más tarde una enfermera notó algo inusual en el drenaje y el paciente volvió al quirófano, pero a la mañana siguiente sufrió un paro cardíaco y murió. Los peritos forenses concluyeron que había sido “mal intubado”. Lotocki, en cambio, declaró que Zárate era un “paciente sano”, que “nunca estuvo solo” y que las conclusiones del Cuerpo Médico Forense son erradas.

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