Las empresas de tecnología agrícola Plantium y su proveedora Gentec, de Villa Constitución, despidieron a más de 100 personas: los 84 empleados de la planta y más de 30 que trabajaban en otras ciudades, como Rosario. El viernes, los trabajadores llegaron a la hora de siempre y se encontraron con candados en la puerta.
Los telegramas se habían enviado la noche anterior, pero la mayoría se enteró recién al llegar a la planta de San Luis 279. En Gentec, 90 trabajadores y trabajadoras recibieron un despido “sin causa”. La empresa sigue cerrada, y en el lugar estuvieron el gremio y el propietario, Jorge Gentilli.
El sector atribuye el cierre a tres factores: la competencia de productos chinos, el efecto dominó por la caída de Pauny y Metalfor, dos de sus principales compradores, y un tipo de cambio atrasado. La noticia llega en la misma semana en que se conoció un nuevo capítulo de la crisis de Pauny, la fábrica de tractores de Las Varillas, Córdoba.
De empresa modelo al cierre
En Villa Constitución, Gentec y Plantium eran consideradas empresas modelo. Tenían instalaciones de vanguardia, beneficios para el personal, cuidado del ambiente y una capacidad de innovación que las hizo competitivas a nivel mundial. Según Gentilli, ofrecían condiciones mejores que las que exige la ley: jornada de 40 horas, cinco meses de licencia por maternidad, un mes por paternidad, el día de cumpleaños libre y galpones térmicos y climatizados. Entre sus desarrollos recordó un robot con inteligencia artificial para el agro y una tecnología de pulverización selectiva.
Pero la situación económica golpeó de lleno a la firma. Gentec tenía solo cuatro clientes. Metalfor le debe unos 500 millones de pesos entre cheques rechazados y cuenta corriente, Pauny está en crisis, el tercero es la propia Plantium y Atco ya había dejado de comprarle.
El empresario contó que intentó no despedir a nadie y que se siguió endeudando mientras esperaba que el mercado repuntara. Confiaba en la gran cosecha y en las exposiciones del sector: “Vino Expoagro, no pasa nada (…) viene Agroactiva, cero. Va a venir agosto, septiembre, octubre, nada”, relató. También dijo que intentó vender la compañía.
Gentilli reconoció el enojo de su personal: “Están enojados conmigo y con razón”. Contó además que entre los despedidos hay familiares de su pareja. “Con 80 años viviendo esto, ¿creés que lo hago porque quiero?”, planteó.
Para explicar la crisis del campo, comparó la evolución del dólar con la inflación. Según sus números, entre 2025 y octubre de 2026 el dólar subió un 4,5% mientras la inflación llegó al 30%. Así, el productor que vende la tonelada de maíz al mismo precio en dólares que el año pasado cobra en realidad un 30% menos. “El productor está frito. No compra nada”, resumió.
El reclamo del gremio
Fulvio Monti, secretario general del Sindicato de Empleados de Comercio (SEC), contó que el gremio acompañó durante cuatro meses las negociaciones para sostener la empresa. Durante cinco meses, los trabajadores cobraron el sueldo en cuotas de unos 200.000 pesos semanales. Para Monti, el empresario “acaba de borrar con el codo toda su historia”.
El dirigente calificó como “una locura total” despedir a más de la mitad del personal sin pagar las indemnizaciones, y sostuvo que la empresa tiene la obligación de pagar lo que corresponde. Reveló que hasta el miércoles se negociaba con un grupo de Córdoba y que muchos trabajadores habían aceptado cobrar la mitad de su indemnización. Gentilli, por su parte, destacó que el gremio “ayudó muchísimo”.
Según Monti, la empresa venía con dificultades desde hacía unos dos años, pero el deterioro se aceleró a partir de julio. Señaló que las importaciones de equipos agrícolas desde China golpearon especialmente a la producción nacional: algunos pilotos automáticos para maquinaria agrícola entran al país a precios hasta cinco veces más bajos que los que fabricaba Plantium.
El sindicato se quedará en la planta, por turnos, al menos hasta el jueves, cuando vence el plazo para pagar las indemnizaciones. Además, reclamó ante el Ministerio la reincorporación inmediata de todos los despedidos. A quienes siguen trabajando les aconsejó reclamar los sueldos adeudados para quedar entre los acreedores. “No vamos a pelear trabajador con trabajador”, aseguró.


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