Judiciales

Imputaron a una partera de 88 años por alterar la identidad de una mujer nacida en 1970


Una partera de 88 años que trabajó en el Hospital Roque Sáenz Peña fue imputada por supresión y alteración de la identidad de una mujer nacida en 1970. La acusan de haber confeccionado un certificado de nacimiento en el que figuraban como padres biológicos dos personas que no tenían ese vínculo con la recién nacida.

La mujer, identificada con las iniciales D.E.V. y conocida como «Dolly», quedó además bajo investigación por otros cinco casos. Los denunciantes aseguran haber sido separados de sus madres biológicas y entregados a otras familias durante el período en que la acusada trabajaba como partera.

La fiscal federal Soledad García, a cargo de la Oficina de Criminalidad Económica y Trata de Personas del Área de Investigación y Litigio de Casos Complejos de la Unidad Fiscal Rosario, sostiene que los hechos podrían haberse producido entre 1968 y 1980. La fiscalía busca determinar si existió una modalidad sistemática de entrega de recién nacidos a cambio de dinero. La imputada no quedó detenida y el juez le impuso medidas de restricción.

La maniobra de la partera

El caso que derivó en la imputación se inició con una denuncia presentada el 15 de abril de este año por la mujer que figura en la partida como C.E.M.Q. Según la investigación, durante años tuvo dudas sobre su origen biológico y en 2012 pidió un estudio de ADN a quien figuraba como su madre. El análisis determinó que no existía vínculo biológico entre ambas.

A partir de ese resultado, la mujer comenzó a reconstruir las circunstancias de su nacimiento y denunció que había sido entregada a la familia que la crió mediante una maniobra en la que habría intervenido la partera. Según la acusación, «Dolly» hizo constar en un certificado que E.A.Q. y A.T.B., ambos fallecidos, eran los padres biológicos de la recién nacida, y con ese documento se realizó posteriormente la inscripción en el Registro Civil. La fiscalía sostiene que la maniobra implicó el uso de un instrumento público para establecer una filiación falsa y que sus efectos se mantienen hasta hoy, ya que la mujer continúa sin conocer su identidad biológica.

Otros cinco casos bajo investigación

Además de la denuncia que originó la causa, la fiscalía recibió los testimonios de otras cinco personas que aseguran haber sido víctimas de maniobras similares. Todas plantearon dudas sobre su identidad de origen y señalaron circunstancias relacionadas con entregas de bebés ocurridas durante el período en que la imputada trabajaba en el área de maternidad.

Una de las denunciantes fue criada como hija de la propia partera. Para determinar si existe un vínculo biológico entre ambas, el juez federal Eduardo Rodrigues Da Cruz autorizó una extracción compulsiva de ADN de la acusada, con el objetivo de establecer si esa mujer es efectivamente su hija biológica y de aportar información para definir el alcance de la investigación.

El magistrado, además, rechazó el planteo de la defensa que sostenía que los hechos estaban prescriptos. Consideró que se trata de un delito continuado y que sus efectos se mantienen mientras no se establezca la verdadera identidad de las personas afectadas.

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