Escenario Mercenario

“Esto no es casualidad, nos costó llegar”: el Concejo de Rosario hará un acto para revalorizar la democracia


El Concejo Municipal de Rosario será escenario el viernes 30 de octubre de una actividad para poner en valor la recuperación de la democracia, con eje en los testimonios de quienes vivieron de cerca los años posteriores a 1983. 

La propuesta nació de la iniciativa de dos vecinos de generaciones distintas: Miguel de Marco, autor de un libro sobre la historia del Concejo Municipal, y Emeterio Pastor, quien presidió el cuerpo en 1984. En diálogo con Escenario Mercenario, De Marco explicó el sentido del encuentro: “Esta actividad apunta a que lo importante sea tenido en cuenta más allá de las declaraciones. Lo importante es el sistema que hoy estamos disfrutando, que no es casualidad y que nos costó llegar a esto”.

Una investigación de historia oral

El proyecto surgió de una necesidad concreta del propio De Marco. “Yo escribí un libro sobre la historia del Concejo Municipal, pero de la parte del 83 para acá me faltaban muchos datos. Conversando con Emeterio, le propuse hacer un relevamiento de historia oral para ver cómo fueron esos años”, relató. De ese trabajo surgió una serie de entrevistas a personas que participaron de la llamada vigilia de Semana Santa de 1987, cuando el alzamiento carapintada encabezado por Aldo Rico puso en jaque al gobierno de Raúl Alfonsín y un grupo de dirigentes permaneció reunido en el Concejo hasta que los sublevados depusieron su actitud.

Para De Marco, aquellos días marcaron un hecho inédito: “Fue una de las primeras veces en que los medios de comunicación en democracia sirvieron para defender a las mismas instituciones”. Cuando se conoció la toma de Campo de Mayo, la gente salió a la calle en todo el país y, en Rosario, se produjo una concentración multitudinaria en el Monumento a la Bandera, pese a que hacía relativamente poco que la democracia había vuelto.

Cuando Rosario fue capital de Santa Fe

Uno de los episodios que rescata la investigación es la decisión del entonces gobernador José María Vernet. Según De Marco, el mandatario peronista mostró su adhesión a las instituciones aun cuando Alfonsín era radical, y le pidió a Roberto Falistocco, hoy ministro de la Corte Suprema provincial y uno de los presentes en el acto, que redactara un documento para trasladar la capital. “Así que por esos días, Rosario fue la capital de la provincia”, recordó. La idea era enviar un mensaje claro: en la ciudad funcionaba la sede del Segundo Cuerpo de Ejército y, si había que resistir, Vernet consideró que Rosario tenía más chances que Santa Fe de contar con mayor adhesión.

Para el historiador, ese antecedente no es menor: “Esta ciudad, a nivel nacional, sabe justamente poner los límites a todo abuso de autoridad”. En ese sentido, repasó el peso que tuvo Rosario en distintos movimientos políticos, como el radicalismo, el peronismo y el desarrollismo en tiempos de Frondizi, y planteó que la ciudad todavía tiene cuentas pendientes. Recurriendo a una metáfora futbolera, señaló que “tenemos muchísimos buenos jugadores, y si funcionáramos un poquito mejor como equipo” podrían defenderse reclamos como la coparticipación federal, la autonomía municipal y políticas culturales propias. “Si Rosario tuviera mayor conocimiento de su propia identidad histórica, como lo supo tener durante los sucesos de Semana Santa, ahí está la diferencia”, sostuvo.

Acercar generaciones

Los testimonios recopilados pertenecen a personas que estuvieron proscriptas, debieron huir o sacar a sus familias de Rosario, e incluso sufrieron arrestos y apremios ilegales. “Si no lo vivís en carne propia es difícil, pero el que lo sufrió sabe lo que costó y es el que la valora”, reflexionó De Marco. A partir de esa idea, junto a Pastor se preguntaron qué podían aportar como “simples ciudadanos”: “Él con los jubilados, yo con la historia. Así como nos acercamos nosotros, que somos dos generaciones distintas, tratemos de hacer público esto para que los más jóvenes puedan escuchar que esto no es casualidad y que fue un proceso que en su momento costó”.

La figura de Pastor es central en la propuesta. Con “muy jóvenes” 88 años, el expresidente del Concejo se alejó de la actividad partidaria tras su paso por el cuerpo, convencido de que podía hacer mucho por la democracia desde otros espacios, y se vinculó con distintas organizaciones, entre ellas la Asociación Empleados de Comercio de Rosario, donde colabora con adultos mayores. Para De Marco, su recorrido demuestra que no hace falta estar en un partido político para que estas causas sean importantes. La actividad fue posible porque la presidencia del Concejo Municipal abrió las puertas del recinto.

El riesgo de vaciar las instituciones

Consultado sobre el presente, De Marco advirtió que “hay distintas formas de hostigar a la democracia” y que una de ellas es vaciar de esencia a las instituciones. “Cuando falta la institución también faltan los límites, el contrapeso para que el autoritario no pase a ser un déspota, un tipo violento. La institución es necesaria; en todo caso, hay que reconstituir su esencia y que cumpla las funciones que debería cumplir”, explicó.

Aun así, llamó a mirar los procesos con perspectiva. “No nos asustamos de ver algunos gritos, algunos planteos, algunas presiones, pero todo eso pasa rápido. Lo que hay que estar siempre atento es a aquellas cosas que hacen que una sociedad avance en el largo plazo”, señaló. Sobre la convocatoria, adelantó que la invitación está abierta a toda la ciudad y que, por la cantidad de vínculos que Pastor tiene con agrupaciones, ONG y asociaciones, incluso podría haber problemas de capacidad.

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