Este lunes, a las 13, el tribunal dará a conocer el veredicto por el crimen de Ivana Garcilazo, la hincha de Rosario Central asesinada de un piedrazo en septiembre de 2023. Horas antes, su hermana, Silvina Garcilazo, habló con Escenario Mercenario y describió cómo vive la previa: “Nervios, llanto, emoción, incertidumbre. Es un combo explosivo”. No tuvo dudas de que este momento iba a llegar.
“Me imaginaba que iba a llegar este día. Desde el primer día, ese domingo que vi a Ivana en el cajón como la dejaron, le hice una promesa de justicia. Nunca dudé de que la iba a conseguir. Sabía que este día se iba a dar, por ella y por toda mi familia”, contó.
En el banquillo están Ariel Matías Cabrera, Juan José Massón y Damián Reifenstuel, acusados de homicidio agravado por haber sido cometido en ocasión de un espectáculo deportivo. La Fiscalía pidió 30 años de prisión y la querella, 33. La lectura del veredicto se transmitirá en vivo en la plaza de Sarmiento y Virasoro, frente al Centro de Justicia Penal, donde familiares y amigos de Ivana planean acompañar a la familia.
Un crimen tras el clásico
Ivana tenía 32 años y era hincha de Central. El 30 de septiembre de 2023, después de ver en el Gigante de Arroyito el clásico que el Canalla le ganó 1 a 0 a Newell’s, volvía a su casa en la moto que manejaba su novio. En la zona de Montevideo y Ovidio Lagos, cerca del Parque Independencia, un grupo de hombres los atacó a pedradas al verla con la camiseta auriazul, y una piedra la golpeó en la cabeza. Murió poco después.
Cabrera y Massón quedaron detenidos a los pocos días del hecho. Reifenstuel, en cambio, escapó a Bolivia y estuvo prófugo durante un año y medio, hasta que lo detuvieron y lo extraditaron para que enfrentara el juicio junto a los otros dos acusados.
“Si no lo hubiésemos hecho, Ivana sería un expediente más”
Silvina fue durante todo este tiempo la cara visible del reclamo, pero dijo que no estuvo sola. “Mi marido es fundamental. Nada de esto sin él hubiese sido posible. Y mis hijos, que hasta el día de hoy son el motivo por el cual sigo en pie. Ellos son mi pilar fundamental”, contó. Tampoco se arrepiente de nada de lo que hizo: “Hice cosas por mi hermana y las volvería a hacer. Ivana era increíble”.
Fue muy crítica con el funcionamiento de la Justicia y aseguró que buena parte de los avances de la causa se lograron por el empuje de la familia. “Doy fe de que todo lo que hicimos fue lo que logró que lleguemos a donde estamos hoy. La investigación la hacíamos nosotros a la par con los fiscales. Gran parte de lo que se llegó fue por nosotros”, afirmó. Y dio ejemplos concretos: “La recompensa… yo hice un acampe de cuatro días en Gobernación para que me la firmen. El viaje a Bolivia: nadie sabía quién era Ivana allá, y el tema se puso en ese país gracias a mi viaje”.
“Tuvimos que hacer mucho, y creo que si no lo hubiésemos hecho, hoy no estaríamos en este día e Ivana sería un expediente más”, resumió.
“No puedo decir nada de los fiscales”
Su reclamo no fue contra los fiscales que pasaron por la causa. “No puedo decir nada de los fiscales, porque desde el primer día tuvimos a Ávila, después pasamos por Artacho y ahora estamos con Riccardo y Ranciari. No puedo decir nada ni de ellos, ni de Merlo ni de Vranicich. Los tuve siempre a disposición. Si tenía alguna pista, me abrían la puerta o me atendían a la hora que sea”, destacó. Incluso, para viajar a Bolivia le confiaron un documento clave: “Me dieron el documento de la alerta roja, que es algo que no me lo podían dar, y ellos confiaron en mí para que yo me mueva con eso”.
Las críticas fueron para el Estado. “Sí puedo decir que ellos hacen lo que pueden, con los recursos que el Estado les provee. Cuando tuvimos el dato de Bolivia, el fiscal Ávila nos dijo que no le daban el presupuesto para mandar un policía a investigar. Yo sí lo tuve, que soy la hermana. Tuve que vender mi negocio”, relató.
Ese esfuerzo tuvo un costo enorme. “Hasta el día de hoy sigo estando en cero. Mi vida sigue estando en cero, con toda la fe de que termine hoy esto y pueda reconstruirla”, contó. “Mi vida estos tres años estuvo abocada a la justicia por mi hermana. No me interesaba más nada. Y yo di todo: mi negocio, el auto que tenía, todo lo que te puedas imaginar que tenía de valor lo dejé en esta causa”.
Qué espera del tribunal
Silvina dijo estar preparada para cualquier resultado, aunque admitió que hay un punto que la inquieta. “Sí, estoy preparada. Hay una sola parte que no me da el 100% de certeza, que es cómo tomará el tribunal que no se pudo comprobar quién tiró la piedra. Para la Fiscalía está fundamentado en que son coautores los tres, pero es lo único que me deja un tanto intranquila”, explicó.
Lo que sí la tranquiliza es lo que escuchó de las defensas durante las semanas de juicio. “Nosotros le veíamos la cara a los jueces, los gestos, y era ‘¿qué estamos escuchando?’. Se tapaban, caras de asombro… Imaginate cuando escucharon que la defensa de Cabrera dijo que él no fue a pelear con el novio de Ivana, sino que fue a hacerle RCP. Se burlaban de los jueces. No se lo creía ni una criatura de 5 años”, relató. “Eso me deja tranquila. No voy 100% confiada en que van a ser los 30 o 33 años que pedimos, pero es un 10% lo que me da incertidumbre y un 90% de que va a tener la justicia que merece”.
“Los quiero ver presos”
Durante el proceso nunca estuvo cara a cara con los acusados. “Siempre fue por Zoom. Una sola vez me crucé, en la imputativa de Cabrera. Sí les hablé y ellos hablaron, en la declaración de impacto, pero nunca tuve la posibilidad de verlos cara a cara”, contó. Hoy ya no lo necesita: “A esta altura ya no me gustaría. Lo que les tenía que decir ya se lo dije en la declaración de impacto. Tenerlos hoy cara a cara no me cambia nada”.
Consultada sobre qué destino quiere para los acusados, fue clara: “Yo los quiero ver presos. ¿De qué te sirve verlos muertos? Ellos tienen que sufrir lo que nosotros estamos sufriendo. Yo creo que se tienen que pudrir en la cárcel”. Y cerró con la frase que la acompañó todo este tiempo: “Tuve bien en claro que no quiero venganza, sino que quiero justicia”.


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