Dos funcionarios de la Municipalidad de Rosario declararon este martes como testigos en el juicio oral y público por la tragedia en la costanera central, el siniestro vial en el que en 2025 murieron Tania Gandolfi, de 40 años, y su hija Agustina García, de 17. Los citados a declarar ante el tribunal fueron la subsecretaria Legal y Técnica, Juliana Conti, y el secretario de Gobierno, Sebastián Chale.
Agustín López Gagliasso, de 21 años, enfrenta un pedido de 18 años de prisión como autor de doble homicidio simple con dolo eventual. En el segundo día del juicio, que se desarrolla en el Centro de Justicia Penal, llegó el turno de los representantes del municipio, convocados por el material fílmico que aportaron las cámaras y otros dispositivos del sistema de monitoreo municipal.
«Las pruebas son concluyentes»
Antes de ingresar a la sala de audiencias, Chale explicó el motivo de su citación: «Fuimos citados por la Fiscalía para corroborar el material que fue aportado para esclarecer el hecho. El municipio aportó imágenes de cámaras, registros de velocidad que llevaba el auto instantes previos al siniestro, el historial de infracciones que tenía el vehículo. Pudimos reconstruir el recorrido completo que hizo el auto, al menos dentro de Rosario».
El funcionario detalló el trayecto reconstruido: «Teníamos el recorrido del auto, que se inició en la zona del río, más temprano, y previo al siniestro, que se inició en la zona sur, siguió por toda la costanera y terminó en la salida del túnel. Se comprobó que el auto circulaba a 120 kilómetros por hora cuando salía del túnel».
«Las pruebas son concluyentes», sostuvo Chale, y agregó: «El debate está en cómo se califica este hecho. Creemos que tiene que ser un caso con sanción ejemplificadora. Hay muchos antecedentes. La fiscal ya lo dijo: es un homicidio simple con dolo eventual».
En esa línea, recordó que «en Rosario hay al menos cinco antecedentes en los que la Fiscalía aplicó esta doctrina, dentro de la figura del homicidio vial, describiendo la acción y el riesgo implícito de circular a esa velocidad en zona urbana en un horario de muchísimo tránsito peatonal».
Colaboración inmediata con la Justicia
Chale remarcó que el municipio se puso a disposición de la causa desde el primer momento: «Nosotros nos pusimos a disposición de la justicia inmediatamente después de ocurrido el hecho. Antes de recibir los oficios de la Fiscalía, pusimos todas las imágenes, los captores de velocidad y los sensores de foto multas del municipio. Los registros nuestros muestran que el exceso de velocidad se dio dentro del túnel».
Respecto del historial de infracciones que registraba López antes del siniestro, el funcionario precisó que había antecedentes «por exceso de velocidad y por cruzar tres semáforos en rojo; el resto de las faltas eran por estacionamiento en lugares indebidos. En la mayoría de los casos fue juzgado en rebeldía porque no compareció».
Una curva con velocidad máxima de 60
Sobre el tramo donde ocurrió el hecho, a la salida del túnel Illia, Chale describió: «Es un sector donde hay una curva a la salida del túnel, donde hay una velocidad máxima de 60. El promedio de velocidad en ese lugar da por debajo de 60. No es una zona donde se registren excesos de esa velocidad, ni que se realicen picadas. Es una zona de tránsito fluido, pero a velocidades normales».
Finalmente, insistió en la gravedad del hecho: «Este hecho merece una sanción ejemplificadora por lo violento y las consecuencias».


Seguinos