La mesa política se reunió esta tarde con un objetivo claro: no perder el control de la agenda tras las medidas anunciadas en defensa de la soberanía de las Islas Malvinas. Como cada martes, el encuentro fue encabezado por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, aunque esta vez sumó dos presencias poco habituales: el canciller Pablo Quirno y el ministro de Defensa, Carlos Presti.
El cónclave se abocó a delinear los aspectos operativos de los anuncios que el presidente Javier Milei realizó el jueves pasado por cadena nacional, y hará un seguimiento cercano de la redacción de la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional, que podría llegar al Congreso hacia el final de la semana. El texto, que hoy se trabaja en la Secretaría de Legal y Técnica, ingresaría por la Cámara de Diputados, donde el oficialismo cuenta con mejores números para respaldarlo.
Al mediodía, en torno a la mesa se sentaron, además de Karina Milei, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, y su segundo, Ignacio Devitt; el ministro de Economía, Luis Caputo; el asesor presidencial Santiago Caputo; el titular de la Cámara baja, Martín Menem; la jefa del bloque libertario en el Senado, Patricia Bullrich; el secretario de Comunicación, Fabián Fernández, y el subsecretario de Gestión Institucional, Eduardo «Lule» Menem.
Por otra parte, el Gobierno confirmó a través de un comunicado de la Oficina del Presidente que los fondos para la base naval que se construirá en Tierra del Fuego estarán incluidos en el Presupuesto Nacional del próximo año. El vocero presidencial, Adrián Ravier, remarcó en la habitual conferencia de los martes que la obra se financiará íntegramente con recursos argentinos y descartó cualquier tipo de acuerdo o respaldo de Estados Unidos en ese sentido.
A pocos días de la cadena nacional, en el oficialismo festejan la repercusión que tuvo el mensaje presidencial en las redes sociales. Según una fuente que monitoreó el alcance, las interacciones y las audiencias, la difusión estuvo a la par de la de las medidas más populares que anunció el Gobierno. Ese diagnóstico alienta la estrategia de profundizar la agenda Malvinas en los próximos días a través de nuevos movimientos legislativos.
Los anuncios, sin embargo, obligaron a reordenar el cronograma parlamentario previsto: la presentación del Presupuesto 2027 y la habilitación del debate por la reforma laboral en el Senado, ambas fijadas originalmente para el 15 de septiembre, quedaron ahora sujetas a una revisión de la hoja de ruta oficial. Para esa presentación presupuestaria, Milei prevé convocar nuevamente a diputados y senadores de La Libertad Avanza, una práctica que ya utilizó antes de sesiones clave, con el fin de despejar dudas y remarcar la relevancia de la medida.
La reunión de esta tarde se dio, además, en la previa de la sesión que convocó la oposición para este miércoles, con dos temas sensibles en danza: los proyectos de morosidad y la emergencia en discapacidad, con el objetivo de fijar un cronograma de dictámenes. «Quieren hacer su propio circo. Son irresponsables», disparó una fuente de Casa Rosada, que sostuvo que la oposición reunió hasta el momento 131 voluntades, dos menos que las 133 que había logrado la última vez.
Pese a los intentos oficialistas por desarticular la sesión, la popularidad de los temas convocantes complicó esos planes. Según el conteo preliminar, bajarían a sesionar 93 diputados de Unión por la Patria, 15 de Provincias Unidas y 7 de Argentina Federal —entre ellos los misioneros—, además de 2 de la Coalición Cívica, 2 de Encuentro Federal, 3 de Elijo Catamarca, 4 del FIT, 1 de Coherencia, 1 de Defendamos Córdoba, 1 de La Neuquinidad y 1 de Primero San Luis. «El poroteo inicial previo a la convocatoria de este miércoles muestra que, si consiguen el quórum, es estrictamente por los temas», sentenció una fuente legislativa.


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