La causa judicial por las graves heridas sufridas por el fotógrafo Pablo Grillo durante una manifestación frente al Congreso entró en una instancia clave: la Justicia resolvió enviar a juicio oral al gendarme Héctor Jesús Guerrero, identificado como el efectivo que habría disparado el proyectil que impactó contra el reportero gráfico en medio del operativo desplegado durante la protesta.
La decisión no solo pone el foco sobre Guerrero como presunto autor material del disparo. También habilita una etapa que el expediente venía anticipando: avanzar sobre la estructura de mando que estuvo detrás del procedimiento y determinar qué responsabilidad tuvieron quienes organizaron, supervisaron y condujeron el operativo de seguridad.
Qué dice la investigación
Según la causa, el gendarme habría efectuado varios disparos con una pistola lanzagases de manera horizontal, algo expresamente prohibido por los protocolos vigentes para ese tipo de armamento. Uno de esos cartuchos impactó de lleno sobre Grillo, que sufrió fractura de cráneo y severas lesiones neurológicas mientras realizaba cobertura periodística de la movilización.
La fiscalía sostuvo que el accionar fue incompatible con las normas de actuación previstas para este tipo de intervenciones y señaló que existió un uso desmedido de la fuerza. Registros audiovisuales y reconstrucciones del episodio se convirtieron en piezas centrales de la causa para determinar cómo se produjo el disparo y qué ocurrió segundos antes del impacto.
La cadena de mando, bajo la lupa
Mientras la situación procesal de Guerrero avanza hacia el juicio oral, la atención se desplaza hacia un punto más delicado: la posibilidad de que el operativo no haya sido únicamente una suma de excesos individuales, sino parte de una dinámica avalada o tolerada desde niveles superiores de conducción.
Por ese motivo, la Justicia buscará establecer quiénes estaban a cargo del procedimiento, qué órdenes circularon durante la represión y qué responsabilidades podrían alcanzar a mandos jerárquicos de la fuerza y funcionarios involucrados en el diseño de la estrategia de seguridad desplegada aquel día.
La exigencia de la familia y los organismos de derechos humanos
Desde el inicio de la causa, la familia de Grillo y organismos de derechos humanos insistieron en que el expediente no debía agotarse en la figura del gendarme acusado. La discusión, sostienen, debe incluir también el contexto político y operativo que permitió que una protesta terminara con un fotógrafo al borde de la muerte en plena vía pública.


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