Rosario

Un templo masón de Rosario será escenario de una noche de cine de terror


El colectivo cultural Turbio vuelve a llevar una película de terror a un espacio no convencional y de acceso restringido de la ciudad. Después de haber ocupado el Cementerio El Salvador y de reabrir Gótika tras diez años, esta vez la propuesta será en la Sociedad Filantrópica Unión (SFU), sede de las logias masónicas rosarinas, el viernes 25 de septiembre.

El encuentro tendrá lugar en el histórico edificio ubicado en Laprida 1027, construido específicamente para la masonería y que en la actualidad reúne a las distintas logias de la ciudad. El inmueble conserva en su interior tres templos masónicos, una antigua biblioteca con libros temáticos y documentos históricos, además de objetos de fuerte carga simbólica.

Habrá tres funciones, a las 18, 20 y 22, que combinarán cine, patrimonio, arquitectura y distintas expresiones artísticas. Se proyectará «Historia de lo oculto», ópera prima del cineasta argentino Cristian Ponce, estrenada en 2020, que obtuvo el premio a Mejor Ópera Prima Latinoamericana en el Festival Internacional de Cine de Mar del Plata, además de reconocimientos independientes a Mejor Actor para Germán Baudino y Mejor Sonido, y una nominación en el Festival de Sitges, en España.

La entrada incluye una bebida, a cargo de Vermut Pichincha o Pocimario, y un tentempié de Pizza House, Olgasana o Toque Hamburguesería. Las entradas cuestan $35.000 y ya están a la venta a través de Eventbrite.

Una propuesta que combina cine y misterio

La actividad está organizada por Colectivo Turbio, junto a Nicolás Maggi, Roque Giordano y Yemina Paz Menis, quienes vienen desarrollando un ciclo que busca sacar al cine de terror de las salas tradicionales para ponerlo en diálogo con espacios, historias y arquitecturas de Rosario.

Según explicó Maggi, la elección del lugar no es casual: la propuesta busca indagar en aquello que se imagina detrás de una puerta cerrada cuando no se sabe qué hay del otro lado, y sostiene que la masonería, por su historia y el imaginario construido en torno a ella, resulta un terreno fértil para trabajar sobre la distancia entre lo que realmente existe y lo que se imagina, entre mitos, relatos y conspiraciones.

La experiencia irá más allá de la proyección: incluirá una ambientación especialmente diseñada para el espacio, intervenciones artísticas a cargo de actrices profesionales y un número sorpresa de música en vivo, además de una presentación y una breve contextualización sobre qué es la masonería.

El evento cuenta con la apertura del espacio por parte de la Sociedad Filantrópica Unión y la colaboración del Concejo Municipal, a través de Carolina Labayrú, y de la Cámara de Diputados de la provincia.

La historia del edificio masón

El edificio de la SFU tiene más de 130 años de historia y está estrechamente ligado a los orígenes de la masonería rosarina. La actividad masónica en la ciudad existía desde la década de 1850, pero fue recién el 11 de octubre de 1860 cuando quedó formalmente constituida la Logia Unión Nº 17, uno de los talleres masónicos más antiguos del país, con una fuerte actividad filantrópica vinculada a educación, salud y asistencia social.

En 1888, la Logia Unión adquirió el terreno a Rosa Tiscornia, viuda de Castagnino, para construir allí su sede, un proyecto a cargo del arquitecto Juan Bosco que fue inaugurado en 1890. El lugar funcionó además como el primer banco de sangre de la ciudad, donde los rosarinos concurrían a comienzos del siglo XX a realizar donaciones de plasma.

Desde la década de 1950, la Sociedad Filantrópica Unión reúne a las logias masónicas de la región, y el edificio de Laprida 1027 continúa siendo el punto de encuentro de casi todas las logias activas de Rosario.

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