El gobernador Maximiliano Pullaro viajó este miércoles a Buenos Aires para reunirse con el nuevo jefe de Gabinete, Diego Santilli, en el primer acercamiento institucional entre Santa Fe y el gobierno nacional desde que el exdirigente del PRO se incorporó a la mesa chica de Javier Milei.
Ese gesto de acercamiento contrasta, sin embargo, con otra señal: Pullaro no estará presente en el encuentro de gobernadores que el presidente convocó para la vigilia de los actos del 9 de Julio en Tucumán.
La reunión con Santilli fue anticipada por la vocera del gobierno santafesino, Virginia Coudannes, quien informó a través de la red social X que el mandatario buscará «avanzar en una clave agenda para Santa Fe». Según precisó, Pullaro insistirá con el reclamo por la deuda previsional que la Nación mantiene con la provincia y su modalidad de pago, además de reclamar definiciones sobre la ejecución de obras en rutas nacionales.
La propia vocera confirmó que el gobernador no viajará a Tucumán para el 9 de Julio: «Recorrerá diferentes puntos de la provincia acompañando a los santafesinos y encabezará el acto oficial por el Día de la Independencia en la ciudad de Rafaela», posteó.
El encuentro con Santilli llega en medio de un reacomodamiento político entre la Casa Rosada y los gobernadores. La llegada del «Colorado» a la Jefatura de Gabinete abrió una nueva etapa de negociación con las provincias, luego de semanas de vínculos fríos, contactos acotados y discusiones legislativas que el oficialismo nacional necesita encauzar.
La agenda santafesina
Pullaro llega al encuentro con reclamos propios. La deuda previsional es uno de los planteos históricos de Santa Fe ante la Nación, y el estado de las rutas nacionales afecta directamente a la provincia, tanto por la seguridad vial como por su impacto en la producción y la logística. A la lista de pedidos se suma la necesidad de reactivar la obra pública nacional en territorio provincial.
Pero la Nación también tiene su propia agenda. El gobierno de Milei busca garantizar respaldos legislativos para avanzar con reformas sensibles en el Congreso, entre ellas la modificación del régimen de Zona Fría para el gas, que ya cuenta con media sanción de Diputados y que impactaría en Santa Fe, donde casi dos millones de usuarios de ocho departamentos del sur provincial están alcanzados por el beneficio vigente.
El tema resulta particularmente delicado para el pullarismo: en Diputados, la exvicegobernadora Gisela Scaglia —una de las dirigentes más cercanas al gobernador— votó en contra de la reforma impulsada por la Casa Rosada. Ahora la discusión pasará al Senado, donde el oficialismo nacional necesitará sostener acuerdos con bloques aliados y con gobernadores que tengan incidencia sobre sus legisladores.
Reforma electoral y reconstrucción de puentes
Además de Zona Fría, Santilli tiene entre sus objetivos ordenar apoyos para la reforma electoral nacional. La Casa Rosada busca avanzar con la eliminación o suspensión de las PASO, una herramienta que Milei considera clave dentro de su plan político de cara a 2027, cuando buscará la reelección con mayores márgenes de control sobre el armado electoral y frente a un peronismo que perdería un instrumento central para cerrar una unidad hoy incierta.
En este contexto, el nuevo jefe de Gabinete aparece como el encargado de recomponer los puentes con los mandatarios provinciales. Santilli mantiene buena relación con Pullaro y con otros gobernadores dialoguistas, y su llegada al cargo fue interpretada como una señal de apertura política tras una etapa de vínculo más rígido entre la Nación y las provincias.
Sin alineamiento automático
El encuentro con Pullaro se da además en la previa de una puesta en escena nacional en Tucumán por el 9 de Julio, donde Milei buscará mostrarse acompañado por un grupo de gobernadores en una foto de respaldo político. Pullaro no participará de esa actividad y, durante el feriado, desarrollará actividades en la provincia.
Su ausencia en Tucumán no interrumpe el diálogo con la Casa Rosada, pero define el tono de la relación: apertura a negociar, sin alineamiento automático. Santa Fe tiene reclamos concretos y el gobierno nacional necesita votos. En ese cruce de intereses se moverá la primera reunión entre Pullaro y Santilli desde la llegada del dirigente del PRO a la Jefatura de Gabinete.


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