Internacional

María Corina Machado regresó a Venezuela: qué cambia y en qué contexto vuelve


La líder opositora venezolana y premio Nobel de la Paz 2025, María Corina Machado, regresó este domingo a su país después de más de diez meses en el exterior. Lo anunció con un breve mensaje en sus redes sociales, “Estoy aquí, con ustedes”, y poco después reapareció en público en el Santuario de la Divina Pastora, en Barquisimeto, estado Lara. Hasta el momento, ni ella ni el gobierno dieron detalles sobre cómo ni por dónde entró al país.

El excandidato presidencial Edmundo González Urrutia, su aliado desde las elecciones de julio de 2024, confirmó la noticia. “Me emociona muchísimo anunciarles que nuestra líder, mi querida María Corina, está en territorio venezolano”, escribió, y adelantó que “muy pronto” también volverá al país. Para la oposición, el regreso tiene un valor simbólico y político: Machado es su principal referente y vuelve con la intención declarada de presionar para que se fije una fecha de elecciones presidenciales.

Una salida clandestina y siete intentos de volver

Machado había vivido oculta desde agosto de 2024, cuando denunció fraude en las presidenciales que le dieron un tercer mandato a Nicolás Maduro, un resultado que Estados Unidos, la Unión Europea y varios países de la región no reconocieron. En diciembre de 2025 salió del país en secreto para viajar a Oslo a recibir el Nobel de la Paz. Disfrazada y con una peluca, atravesó diez controles militares y cruzó en lancha hacia Curazao. Llegó tarde a la ceremonia, por lo que fue su hija quien recibió el premio en su nombre.

Volver no le resultó sencillo. En los últimos meses hubo al menos siete intentos fallidos, por mar, por tierra y en vuelos comerciales y privados, que se cancelaron a último momento. Machado regresa además a un país muy distinto del que dejó. En enero de 2026, una operación militar de Estados Unidos capturó a Maduro, y desde entonces gobierna de manera interina Delcy Rodríguez, que tiene el respaldo de Washington. Desde agosto, el gobierno y un sector de la oposición negocian reformas institucionales, incluida la del organismo electoral. Machado quedó afuera de esas conversaciones, y según trascendió, funcionarios estadounidenses le habían pedido que postergara su regreso. Por ahora, no hay fecha para las elecciones, y Estados Unidos sostiene que antes hace falta estabilizar la economía.

Un país que todavía tiene presos políticos

El regreso llega en un contexto en el que la represión política sigue siendo un tema abierto, pese a la salida de Maduro. Según la ONG Foro Penal, que se dedica a la defensa de los detenidos por razones políticas, en Venezuela había 322 presos políticos al 5 de octubre: 182 civiles y 140 militares, 31 de ellos extranjeros o con doble nacionalidad. Más de la mitad, 170, sigue sin condena, y la organización desconoce el paradero de al menos uno. El gobierno, por su parte, niega que haya presos políticos y sostiene que se trata de personas detenidas por cometer delitos.

La cifra bajó en los últimos meses, tras las excarcelaciones que siguieron a la Ley de Amnistía aprobada a comienzos de año: en febrero, la misma ONG contabilizaba 568 presos políticos. Aun así, sus familiares cumplieron este mes nueve meses de vigilia frente a la cárcel El Rodeo I, en el estado Miranda, para reclamar su liberación. Desde 2014, Foro Penal registró más de 19.000 arrestos por motivos políticos en el país. Machado, además, sigue inhabilitada para ser candidata, una sanción que el gobierno interino no levantó y que pesará en cualquier negociación sobre el futuro electoral de Venezuela.

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