Economía

La industria metalúrgica cayó 10,3% en febrero y la capacidad instalada se hundió a mínimos de cuatro años


La industria metalúrgica argentina profundizó su tendencia negativa durante el segundo mes del año. De acuerdo con el último informe de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (Adimra), la producción nacional sufrió una caída interanual del 10,3%, reflejando un mercado interno sumamente debilitado.

El dato mensual tampoco es alentador: la actividad retrocedió un 1,9% respecto a enero. Sin embargo, el indicador que más preocupa a los empresarios es la utilización de la capacidad instalada, que se hundió hasta el 40,2%, una de las cifras más bajas de los últimos cuatro años.

El deterioro no dejó excepciones. Los ocho grandes rubros que integran la medición de Adimra mostraron retrocesos, siendo los más afectados:

  • Fundición: -15%

  • Bienes de Capital: -14,6%

  • Autopartes: -12%

  • Equipamiento Médico: -11,6%

En la otra vereda, la maquinaria agrícola fue el segmento que mejor amortiguó el golpe, con una baja de apenas el 1,4%. Este comportamiento explica por qué algunas regiones sintieron menos el impacto que otras.

Aunque el signo negativo recorrió todo el país, la intensidad de la crisis fue dispar según la zona geográfica:

  1. Buenos Aires: -12,9%

  2. Córdoba: -11,9%

  3. Mendoza: -10,2%

  4. Entre Ríos: -9,8%

  5. Santa Fe: -4,3% (La provincia menos afectada debido al sostenimiento del agro).

Un dato que resalta el informe es la caída del 14% en la importación de productos metalúrgicos. Lejos de ser una buena noticia para la industria local, Adimra advierte que, al combinarse con la baja producción nacional, es un síntoma claro de que el mercado total se está achicando por la falta de consumo y demanda.

El futuro inmediato no parece ofrecer un cambio de rumbo. Según el relevamiento, 6 de cada 10 empresarios metalúrgicos no esperan mejoras en su producción para el próximo trimestre. La alta capacidad ociosa y la ausencia de señales de reactivación condicionan hoy no solo las inversiones, sino también la estabilidad del empleo en uno de los pilares de la industria argentina.

QUINI