El presidente Javier Milei presentó en un mensaje por cadena nacional un paquete de reformas estructurales que, según sus propias palabras, es «el conjunto de reformas estructurales más importante de los últimos 91 años«. Entre las medidas anunciadas se destaca una herramienta bautizada como «grillete fiscal», inspirada en el mecanismo de shutdown que existe en Estados Unidos, pero adaptada a la lógica argentina.
Milei explicó que se trata de «una regla fiscal permanente que asegurará que la Argentina no pueda votar ni sostener un presupuesto deficitario». Según el mandatario, la iniciativa responde a que «el Congreso es el gran aliado del gasto público», y que los legisladores «no tienen ningún incentivo para cuidar el bolsillo de los argentinos, porque nunca son ellos quienes pagan los platos rotos».
Cómo funcionaría el mecanismo
De acuerdo con lo detallado por el Presidente, si durante varios meses consecutivos el resultado fiscal es deficitario, el Congreso tendrá algunas semanas para devolver el equilibrio a las cuentas públicas. Si no lo logra, se activará de forma automática el shutdown: se paralizarán las actividades no esenciales del Estado, se congelarán los gastos nuevos, no se adjudicarán contratos ni se tomará personal, y se frenarán las transferencias discrecionales a las provincias.
Además, mientras dure el «grillete», el Presidente, el Vicepresidente, los senadores, los diputados, los ministros, secretarios y subsecretarios dejarán de percibir sueldo. Milei lo resumió así: «Por primera vez en nuestra historia, si la política no hace los deberes, la política pagará el costo, no lo pagará la gente».
Qué queda exceptuado
El Presidente aclaró que la norma protegerá expresamente las tareas y prestaciones esenciales del Estado: jubilaciones, pensiones, asignaciones familiares y universales, seguro de desempleo, salud, seguridad, defensa nacional y el servicio penitenciario, entre otros rubros.
También adelantó que, una vez aprobada la ley, el Gobierno invitará a las provincias a adherir al mismo esquema, para que «cada gobernador predique con el ejemplo» cuando las cuentas se desordenen.
La iniciativa fue elaborada por el propio Milei junto al ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger; el ministro de Economía, Luis Caputo; y el titular del Banco Central, Santiago Bausili.
Diferencias con el shutdown de EE.UU.
Fuentes de la Casa Rosada consultadas por La Nación remarcaron que, a diferencia del mecanismo estadounidense —que surge de un desacuerdo político para aprobar el presupuesto y no tiene relación directa con el déficit fiscal—, la versión argentina apunta puntualmente a proteger el superávit. Un funcionario del equipo económico lo resumió con una frase que también repitió Milei en su discurso: «Antes de que haya déficit, el Estado cierra».
Vale recordar que Estados Unidos no registra superávit fiscal desde hace 25 años, mientras que el objetivo declarado del oficialismo argentino es impedir que el país vuelva a caer en déficit.
Parte de un paquete más amplio
El «grillete fiscal» no llega solo: forma parte de un programa de reformas que incluye también una modificación de la Carta Orgánica del Banco Central —para prohibir la financiación del Estado vía emisión monetaria y dificultar la remoción de sus autoridades—, además de una reforma del mercado de capitales y otra del mercado de seguros.
No es la primera vez que el Gobierno intenta blindar por ley el equilibrio fiscal. El año pasado, Milei había enviado al Congreso el proyecto de Estabilidad Fiscal y Monetaria, que preveía sanciones penales para garantizar el superávit, pero no logró avanzar en el recinto. Esta vez, desde la Casa Rosada se muestran más optimistas debido a la actual composición del Congreso y la mayor sintonía con los bloques aliados.


Seguinos