La defensa de Cristian “Pity” Álvarez sumó un nuevo revés. El Cuerpo Médico Forense determinó que el músico está en condiciones de continuar siendo juzgado por el homicidio de Cristian Maximiliano Díaz. El informe, de casi treinta páginas, llegó este martes al Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N°29, que citó a las partes para el viernes 9 de octubre a las 11.30.
Qué dice el informe
La evaluación interdisciplinaria, ordenada la semana pasada, arrojó una conclusión clara: según los especialistas oficiales, las funciones psíquicas que Álvarez necesita para entender el juicio y participar de él se encuentran compensadas. Tampoco encontraron elementos objetivos que demuestren una alteración capaz de impedirle comprender el alcance del proceso o ejercer sus derechos.
En términos concretos, el organismo lo consideró “apto para afrontar el proceso” y descartó que atraviese un trastorno mental sobreviniente de una gravedad tal que obligue a frenar la causa.
Los peritos propuestos por la defensa, Rafael Herrera Milano y Enrique Gallego, participaron del examen, pero rechazaron sus conclusiones y firmaron el documento en disconformidad total. Los abogados del músico, Javier Baños y Sebastián Queijeiro, también cuestionaron el resultado. “Es una locura lo que hicieron”, lanzó Baños.
Una recomendación si sigue internado
Aun así, los forenses dejaron una sugerencia para el tribunal: si el juicio se reanuda y Álvarez debe conectarse de forma remota desde la internación, pidieron garantizar su contención y supervisión durante las audiencias, ya que su estado podría presentar fluctuaciones.
Cómo fue la evaluación
El examen presencial se hizo este lunes en la sede de Lavalle 1429. Allí, los profesionales describieron al músico como “vigil, tranquilo”, globalmente orientado y con una colaboración que fue variando a lo largo de la entrevista. Contestó con pertinencia, sostuvo la atención y, en algunos tramos, se mostró menos activo y reacio a dar ciertos datos. No registraron delirios ni alucinaciones.
El documento admite que su participación fue por momentos limitada e irregular, pero aclara que eso, por sí solo, no alcanza para suspender el proceso: debía valorarse en conjunto con el resto de la evidencia.
El peso de las entrevistas en los medios
Uno de esos elementos fueron las tres entrevistas que Álvarez concedió desde el inicio de la causa y que la fiscalía pidió sumar al análisis. Para los peritos, en esos registros el músico muestra conductas, formas de comunicarse y recursos cognitivos que, en principio, no resultan incompatibles con el ejercicio de sus facultades en el juicio.
Entre ellas, habría tenido un peso especial la charla telefónica con Moria Casán desde el Hospital Tornú, en la que el músico se refirió a su situación y a la causa con un razonamiento que los especialistas tuvieron en cuenta. “Fue su talón de Aquiles”, resumió una fuente de su entorno.
Además, el equipo revisó sus antecedentes médicos y psiquiátricos, estudios de los últimos años, documentación de la internación actual y evaluaciones previas del propio Cuerpo Médico Forense. Una de ellas ya lo había declarado apto, y ahora los peritos concluyeron que la nueva información no cambia de manera sustancial aquel diagnóstico.
Qué pasa ahora
El TOC N°29 había ordenado esta pericia después de que la salud del músico obligara a suspender otra vez el juicio. El objetivo era establecer si, tras los cambios ocurridos desde el último examen y en el marco de una internación dispuesta por un juzgado civil, Álvarez podía seguir siendo juzgado sin afectar sus garantías constitucionales.
La pelota vuelve ahora a los jueces Gustavo Goerner, Juan María Ramos Padilla y Hugo Navarro, que el viernes definirán, con el nuevo informe sobre la mesa, cómo sigue el juicio.


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