Política

Reforma electoral: el Gobierno abre el diálogo con los gobernadores por la eliminación de las PASO


Tras el viaje a París, el Gobierno nacional acelera la reforma electoral, una pieza clave en el camino hacia la reelección de Javier Milei en 2027. Sin embargo, en la Casa Rosada admiten que el texto no está cerrado y se muestran dispuestos a revisarlo junto a los gobernadores aliados.

El punto más sensible es la eliminación de las PASO, las elecciones primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias en las que hoy cada fuerza define sus candidatos antes de la elección general. Para la administración libertaria es un objetivo central, pero también es el aspecto que más resistencia genera entre sus socios políticos.

Una contrapropuesta en camino

Frente a ese escenario, en Balcarce 50 se preparan para negociar con los mandatarios provinciales y construir un proyecto conjunto que conserve los ejes planteados por el Ejecutivo. Desde la mesa política oficialista sostienen que existe consenso general sobre la necesidad de reformar el sistema y que las diferencias pasan por los matices. Incluso anticipan que los gobernadores podrían acercar en breve una contrapropuesta que el Gobierno se comprometería a analizar.

El problema de la Boleta Única

El argumento principal del oficialismo es técnico: según explican, la Boleta Única de Papel (BUP), el formato en el que todas las candidaturas aparecen en una misma papeleta, resulta difícil de aplicar con las reglas electorales vigentes. Amparados en lo señalado por la Cámara Nacional Electoral (CNE), reclaman modificar el esquema antes de 2027.

Un funcionario lo planteó en términos directos: con el sistema actual, la BUP sería impracticable, y si el Congreso no aprueba la reforma, será la propia CNE la que deberá introducir cambios para ordenar la boleta. Para los votantes de Rosario y del sur santafesino, como para los del resto del país, la discusión define cómo se elegirá a los candidatos en la próxima elección presidencial.

El «operativo seducción» llega a Salta

Con ese objetivo, la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y el jefe de Gabinete, Diego Santilli, trabajan junto a los primos Martín y Eduardo «Lule» Menem para que la sintonía con los gobernadores que se vio en París se traduzca en votos en el Congreso.

Este martes, ambos viajaron a Salta acompañados por el vicejefe de Gabinete, Ignacio Devitt, y el secretario de Comunicación, Fabián Fernández. Allí se encontrarán con el gobernador local, Gustavo Sáenz, y con su par de Catamarca, Raúl Jalil.

La visita forma parte del denominado «operativo seducción», una estrategia para afianzar la relación con las provincias tras el acercamiento logrado en Francia durante la Argentina Week. La meta es doble: abrir la puerta a posibles acuerdos electorales y armar una red de apoyos legislativos que permita aprobar las iniciativas pendientes antes de fin de año.

En el oficialismo entienden que el tiempo es un factor estratégico, e incluso una carta de negociación, y se preparan para encarar las primeras conversaciones de cara a los próximos desafíos.

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