En medio del escándalo familiar que atraviesa Darío Giordano, Ángel de Brito sumó nuevos testimonios que complican todavía más la imagen del viudo de Romina Yan. Mientras Giordano intenta responder a las acusaciones de uno de sus hijos y de su exsuegro, el conductor puso la lupa sobre cómo empezó la relación con la actriz.
Según contó, recibió mensajes de personas de distintas áreas, desde técnicos hasta integrantes del equipo artístico, que coinciden en tener una pésima opinión de Giordano como compañero de trabajo. De acuerdo con esos relatos, el romance con Romina le permitió dar un salto rápido: había comenzado desde abajo, como tiracables, y a partir de la relación pasó a ocupar un cargo importante. Desde entonces, siempre según esas fuentes, se mostraba soberbio, maleducado y despectivo con quienes lo rodeaban.
La apuesta en el teatro de Chiquititas
El relato más fuerte llegó de parte de miembros del elenco y de la producción de Chiquititas en el teatro, que le escribieron al conductor para contarle una historia que él mismo calificó de tremenda. Según ese testimonio, Giordano, que por aquel entonces trabajaba como productor técnico, había apostado frente a sus compañeros que iba a conquistar a Romina Yan y casarse con ella, y lo hizo con expresiones muy despectivas hacia la actriz.
Uno de los testigos aseguró haber estado presente ese día y recordó la frase que, según su versión, pronunció Giordano: “Les apuesto a que me la levanto a la gorda y me caso”. La misma fuente sostuvo que, tiempo después, durante el rodaje de la película de Chiquititas en Villa La Angostura, el maltrato de Giordano era muy evidente.
Quienes compartieron estos recuerdos explicaron también por qué guardaron silencio durante tantos años. Según relataron, nadie se animaba a decir nada por miedo a perder el trabajo, ya que Romina estaba completamente enamorada de él.


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