El Ministerio Público de la Acusación (MPA) confirmó este viernes la identidad del hombre cuyo cuerpo, apuñalado y quemado, apareció a fines de septiembre dentro de una fosa en Villa Gobernador Gálvez, cerca del barrio Las Flores de Rosario. Se trata de Juan David Briozzo, de 48 años.
El dato representa un avance clave en la causa, ya que al momento del hallazgo no existía ningún pedido de búsqueda de paradero a su nombre. Ahora, la investigación se concentra en establecer quién lo mató.
Una herida en el cuello
La fiscal Paula Barros ordenó el análisis de los restos, que permitió confirmar que se trató de un homicidio. Pese al deterioro causado por el fuego, la autopsia detectó una profunda herida de arma blanca en el cuello.
Ese hallazgo consolidó la hipótesis principal: Briozzo fue asesinado y luego alguien intentó deshacerse del cuerpo en el extremo noroeste de la ciudad vecina a Rosario.
Cómo fue el hallazgo
Todo comenzó con un llamado al 911. Una persona se acercó a la zona atraída por un olor muy intenso y vio restos humanos en el terraplén de la ruta provincial 22-S, cerca del arroyo Saladillo.
Efectivos del Comando Radioeléctrico constataron la denuncia y, con ayuda de los bomberos, revisaron una fosa de cemento de tres metros de profundidad. Allí encontraron el cadáver calcinado, cerca de las 14 del sábado 26 de septiembre, en un sector rural próximo a calle Bordabehere al 2900.
Médicos del Sistema Integrado de Emergencias Sanitarias (Sies) confirmaron el fallecimiento antes de la llegada de la Policía de Investigaciones (PDI). Durante el operativo, los agentes advirtieron que los restos del incendio no eran recientes.
Dos tatuajes, una pista
El estado del cuerpo era tal que, en un primer momento, los investigadores no pudieron determinar ni siquiera el sexo de la víctima. Recién tras el traslado al Instituto Médico Legal (IML) de Rosario se estableció que era un hombre.
En la piel todavía se distinguían dos tatuajes antiguos, uno de los elementos que acompañaron el trabajo de identificación.


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