El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, inició este miércoles su informe de gestión ante la Cámara de Diputados de la Nación Argentina pasadas las 10.40, con un discurso centrado en defender los resultados de la gestión del presidente Javier Milei.
En una jornada atravesada por la tensión política —marcada por cuestionamientos sobre su patrimonio—, el funcionario sostuvo que el país atraviesa “un nuevo comienzo” y repasó indicadores de distintas áreas del Ejecutivo.
Seguridad y foco en Rosario
Uno de los ejes principales fue la situación de Rosario, donde Adorni recordó el crítico escenario previo: “22 asesinatos cada 100 mil habitantes en 2023, una tasa cinco veces mayor al resto del país”.
En contraste, aseguró que actualmente se registró una mejora significativa: “Por primera vez en 25 años la tasa de homicidios se ubicó en 6,91 cada 100 mil habitantes”. Y añadió: “Gracias al Plan Bandera se redujeron los asesinatos un 70% en dos años”.
Además, utilizó una fuerte comparación para graficar el cambio: “La Chicago argentina pasó de ser una de las ciudades más violentas del continente a poder recibir cada vez más turistas”.
Durante su exposición, Adorni también apuntó contra la gestión anterior, mencionando la herencia inflacionaria, la crisis del sistema de salud y el aislamiento internacional.
En ese sentido, advirtió: “Toda esa situación crítica podría haber derivado en una caída del PBI y una pobreza del 90%”.
El informe se dio en un clima político complejo, con la oposición reclamando explicaciones por las investigaciones en curso que involucran al funcionario. Aun así, el jefe de Gabinete optó por centrarse en destacar logros de gestión, especialmente en materia de seguridad, y en reforzar la idea de un cambio de rumbo en el país.
En el tramo final de su discurso, el funcionario que enfrenta causas judiciales vinculadas al presunto enriquecimiento ilícito, con foco en su evolución patrimonial, viajes privados y gastos, aseguró: «No cometí ningún delito y voy a probarlo en la Justicia».


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