El rector de la Universidad Nacional de Rosario, Franco Bartolacci, salió al cruce del Gobierno de Javier Milei en medio del conflicto por el presupuesto universitario y calificó como una “provocación” la intimación oficial para garantizar clases durante los paros docentes.
El planteo surgió luego de que el Ministerio de Capital Humano pidiera a las universidades que detallen cómo asegurar la continuidad académica pese a las medidas de fuerza. Si bien desde la UNR confirmaron que responderán el requerimiento, el rector fue crítico con el trasfondo de la iniciativa.
Bartolacci sostuvo que el foco debería estar en resolver el problema estructural del financiamiento. En esa línea, reclamó que se cumpla la ley aprobada por el Congreso y denunció una caída significativa en los recursos destinados al sistema. Según detalló, las transferencias se redujeron de manera marcada desde 2023, llevando la inversión a niveles históricamente bajos en relación al PBI.
Además, consideró contradictorio exigir normalidad en el funcionamiento de las universidades en un contexto de ajuste. “No se puede pedir que todo siga igual cuando los recursos no alcanzan”, planteó.
El titular del Consejo Interuniversitario Nacional también desmintió que existan impedimentos para que los docentes que no adhieren a los paros dicten clases, y remarcó que esa decisión depende de cada cátedra.
Otro de los puntos centrales de su crítica fue la situación salarial. Señaló que una gran parte del plantel docente percibe ingresos por debajo de los 600 mil pesos mensuales, con casos iniciales que rondan los 150 mil. En paralelo, indicó que los trabajadores no docentes también atraviesan dificultades, con sueldos básicos cercanos a los 650 mil pesos.
Para Bartolacci, el conflicto responde a una realidad económica que impacta directamente en el funcionamiento del sistema universitario. En ese marco, insistió en que el reclamo apunta a garantizar condiciones mínimas para sostener la educación pública.


Seguinos