El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, inauguró este viernes su presidencia al frente del Partido Justicialista (PJ) bonaerense en la primera reunión del Consejo Provincial, que se celebró en el sexto piso del edificio partidario de la calle 54 entre 7 y 8 de La Plata. Su llegada a la conducción se da en un contexto de fuerte reconfiguración interna del peronismo, marcado por tensiones con el kirchnerismo y discusiones abiertas sobre el liderazgo de cara al 2027.
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Kicillof reemplaza a Máximo Kirchner tras un acuerdo que reordenó la estructura formal. Este entendimiento definió, además, el nuevo esquema de autoridades en el PJ bonaerense: la vicegobernadora Verónica Magario y el intendente de Lomas de Zamora, Federico Otermín, fueron designados como vicepresidentes, mientras que el diputado provincial e intendente en uso de licencia de Almirante Brown, Mariano Cascallares, quedó al frente de la Secretaría General y el jefe comunal de Malvinas Argentinas, Leonardo Nardini, a cargo de la Junta Electoral partidaria.
Además, el Consejo aprobó un comunicado que respalda el reclamo del gobierno provincial contra lo que entienden es un desfinanciamiento de parte de la Nación y señala que la provincia aporta el 40% de los recursos nacionales, pero recibió apenas menos del 7% de lo recaudado en el primer trimestre del año. También denuncia recortes en el SAE, el Plan Remediar, el FONID y los comedores comunitarios.
A la vez, en el texto se repudió la condena a la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, a quien el documento califica de víctima de una «proscripción», y reclama también por la situación del exministro Julio De Vido. Por otra parte, convoca al peronismo a sumarse a la marcha del 30 de abril a Plaza de Mayo junto a la CGT por el Día del Trabajador.


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