La guerra de Troya ha sido contada de mil maneras a lo largo de los siglos, desde la épica homérica hasta la actualidad, consolidándose como uno de los grandes relatos de Occidente. Sin embargo, En mitad de tanto fuego decide alejarse de ese enfoque habitual para construirse a partir de la mirada de Patroclo, la figura más cercana y amada por Aquiles. El unipersonal, que cuenta con la actuación de Victorio D’Alessandro y la dirección de Alejandro Tantanian, se presentará por primera vez fuera de Buenos Aires este sábado 29 a las 21 en el Centro de Expresiones Contemporáneas (CEC).
En la antesala de esta destacada función, Victorio D’Alessandro y Alejandro Tantanian estuvieron de visita en los estudios de Escenario Mercenario, donde compartieron los pormenores del proyecto, el abordaje actoral y el trasfondo social que vuelve a esta obra tan necesaria en el contexto actual.
Con texto del dramaturgo español Alberto Conejero, la obra propone una celebración del afecto en medio de la violencia bélica, funcionando como un manifiesto a favor del deseo y las identidades disidentes. A diferencia de las lecturas tradicionales, aquí Patroclo asume abiertamente su lugar como enamorado de Aquiles y atraviesa el duelo tras la caída de Troya, priorizando el amor sobre la lógica del soldado y revalorizando a las figuras excluidas por la historia oficial.
La adaptación del texto al español rioplatense fue realizada conjuntamente por D’Alessandro y Tantanian. El proyecto cobró vida gracias al impulso inicial del propio actor, quien quedó impactado tras presenciar la puesta en España y decidió llevar adelante la obra no solo en el escenario, sino también en el rol de productor en alianza con Luzu Produce.
Durante la charla en Escenario Mercenario, D’Alessandro explicó que su fascinación por la mitología y la filosofía griega viene de toda la vida. Al encontrarse en Europa con este montaje íntimo, centrado en la fuerza de la palabra y con una puesta despojada, sintió un impacto inmediato. Para el actor, ponerse en la piel de Patroclo significó internarse en el universo de La Ilíada desde un ángulo poco explorado, rescatando una vivencia profundamente humana y terrenal en medio del escenario épico.
El encuentro entre el actor y Tantanian se dio durante el rodaje de la serie Cris Miró, donde compartieron elenco. D’Alessandro le acercó la propuesta y el director, quien mantiene un vínculo cercano con Conejero desde hace más de una década, aceptó de inmediato al sentir que el proyecto llegaba en el momento indicado.
En el contexto sociocultural actual, una propuesta de estas características cobra un valor particular. Tantanian reflexionó sobre la carga política de la obra, remarcando que el texto busca rescatar principios humanistas esenciales que a menudo se ven amenazados por discursos conservadores y lógicas neoliberales. Para el director, este tipo de producciones resulta fundamental para dar refugio y construir comunidad junto a las minorías.
Asimismo, el director resaltó la fuerza transformadora de la experiencia teatral en sí misma. La obra invita al espectador a revivir el ritual ancestral de reunirse alrededor del fuego a escuchar una historia. En una época dominada por la inmediatez y las interacciones virtuales, el simple acto de compartir un espacio en silencio y sin pantallas representa un gesto revolucionario.
El título de la pieza juega precisamente con esa doble dimensión del fuego: aquel que destruye a través de la guerra, pero que también abriga y convoca al encuentro. A lo largo del relato, Patroclo revive su vínculo con Aquiles y el paso por la guerra, tejiendo un puente directo con problemáticas contemporáneas como la discriminación y la intolerancia. Esta continuidad entre el pasado y el presente se refuerza en escena con un vestuario simple y de factura moderna.
Por su parte, Tantanian destacó el enorme compromiso del actor al asumir una dramaturgia exigente, de gran complejidad poética, que requiere un despliegue físico y emocional de alta intensidad.
Luego de su estreno en 2025 y una nueva temporada en 2026 en Buenos Aires, la obra coincide con una ola de renovado interés por el mundo clásico, impulsada también por grandes producciones cinematográficas recientes como La odisea de Christopher Nolan.
Sobre estas diferencias de enfoque, Tantanian señaló en que mientras el cine suele buscar la reconstrucción épica total de los relatos homéricos, En mitad de tanto fuego se concentra específicamente en el Canto 16 de La Ilíada —la Patroclea— para reinterpretarlo a través de la mirada de autores fundamentales de la literatura queer y disidente, como Pedro Lemebel, Federico García Lorca o Safo.
La fecha de este sábado en el CEC marca el inicio de la gira del espectáculo fuera de la capital del país, previo a sus próximas presentaciones en el FIBA y en la sala Timbre 4. Tanto el actor como el director celebraron en el programa la oportunidad de proyectar el espectáculo hacia nuevos escenarios y manifestaron su entusiasmo por conectar con el público rosarino.


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