De regreso en su ciudad natal, Gustavo Bermúdez vuelve al Teatro Broadway, en esta oportunidad junto a Martín Bossi, Laurita Fernández, Guillermo Arengo y Esteban Prol, con «La cena de los tontos», un éxito que tiene su segundo fin de semana en Rosario.
El actor se acercó a los estudios de Radiofónica Medios y charló en Escenario Mercenario sobre su presente actoral y su próximo paso en la ciudad con «La cena de los tontos», que se presenta este viernes 28, sábado 29 y domingo 30 de agosto en el Teatro Broadway.
«La verdad que no lo puedo creer, lo hablo con amigos, no me imaginé que esta vuelta al teatro iba a ser así. Parece que fue ayer que me pasaba lo mismo en Romeo y Julieta cuando tenía 30 años. Me movilizó muchísimo y lo valoro y atesoro ese cariño del público. Estoy muy agradecido con la gente, el público, la profesión. No tengo nada que reclamar ni nada que esperar, me dieron todo» comenzó explicando.
«Fue muy movilizante, desde que falleció mi vieja que no venía, hace cinco años. Estuviste recorriendo las calles, mi infancia y mi adolescencia acá. La primaria la hice en el La Salle y después fui al Superior de Comercio hasta cuarto año. Era medio rebelde, era medio vagoneta».
Consultado por la decisión de volver al teatro con esta obra, Bermúdez señaló: «Esta fue la comedia que más me reí en la vida sentado en una platea viéndolo a Suar y Francella. Conozco el material, la obra es un caño, impresionante lo bien escrita que está y es al palo todo el tiempo. Y dije, vamos a hacerla. Y cuando me puse a hacerla no me imaginé que iba a pasar esto tanto. Nunca trabajé de una comedia para hacer reír».
Y añadió: «En Argentina empezamos en Rosario, cosa que el público rosarino, se sabe, es el más exigente del país, es el termómetro. No creo que me vuelva a pasar en la vida una comedia así que pase esto lo que pasa en la platea con la gente».
Gustavo y la decisión de poner un freno
«Eran muchas horas, trabajaba 16 horas por día. Dormía poco, estaba poco en casas… cuando nació mi segunda hija dije no, me voy a perder todo esto. Y ahí corté. Podría haber tenido un poco más de equilibrio, que no lo tuve, soy muy obsesivo con el laburo, podría haberlo manejado de otra manera» comentó.
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