Rosario

Una semana sin clases: los universitarios profundizan el conflicto con nuevas medidas de fuerza


Tras la multitudinaria Marcha Federal Universitaria y mientras la Corte Suprema de Justicia aún no se expide sobre la ley de financiamiento, los trabajadores nucleados en CONADU resolvieron un paro de una semana completa, del 26 al 31 de mayo. La medida fue votada en un plenario de secretarios gremiales y estará acompañada, según el gremio, «con jornadas de protesta, clases públicas y acciones callejeras en todas las universidades nacionales». Además, el 22 de mayo se lanzará un frente educativo en el Cabildo porteño.

Una vez finalizado el paro, las seccionales docentes evaluarán nuevas formas de protesta para el segundo cuatrimestre. Los docentes universitarios acumulan una pérdida del 34% en su poder adquisitivo desde diciembre de 2023 hasta enero de 2026 y no cuentan con paritaria desde octubre del año pasado. Según CONADU, un profesor con dedicación simple y 10 años de antigüedad cobró en enero un sueldo bruto de $305.604.

En ese contexto, las autoridades universitarias nucleadas en el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) emitieron un duro comunicado contra funcionarios del Ejecutivo. El documento cuestiona declaraciones del presidente Javier Milei y del subsecretario de Políticas Universitarias, Alejandro Álvarez —señalado como la cara visible del oficialismo en el conflicto—, y plantea que «lo que está en discusión no es solamente el presupuesto universitario: lo que está en juego es el tipo de país, de democracia y de sociedad que queremos construir«.

El CIN rechazó las acusaciones contra el presidente del organismo, Franco Bartolacci, y advirtió: «Estamos frente a un intento sistemático de desacreditar institucionalmente a quienes ejercemos legítimamente la defensa de la universidad pública, gratuita y federal». Sobre el clima político, remarcaron que «cuando un gobierno reemplaza el debate democrático por el insulto, la descalificación y la estigmatización, lo que está en juego no es una política pública solamente, es la propia calidad de la convivencia democrática». Y cerraron con una advertencia directa: «Estos avasallamientos se fortalecen sobre el miedo, el silencio y la intimidación. Y no tenemos miedo».

Quini Mundial