Un tiroteo ocurrido en la noche del viernes en un asentamiento del barrio Ludueña dejó como saldo tres personas heridas, dos de ellas en grave estado. Las víctimas son dos mujeres —una de 42 años, con pronóstico reservado, y una adolescente de cinco meses de embarazo— que quedaron internadas con distintas heridas de bala. A su vez, un joven de 16 años permanecía en estado delicado en el Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (Heca) luego de recibir un disparo en el tórax.
Según información policial y hospitalaria, el ataque se produjo alrededor de las 20 horas en Teniente Agneta, entre Tupac Amaru y Casilda, en una de las viviendas precarias construidas junto a la doble vía del Ferrocarril Mitre. La hipótesis preliminar sostiene que, como consecuencia de un conflicto iniciado esa misma tarde, un grupo de adolescentes armados, con capuchas y gorras, se acercó caminando por las vías del tren y efectuó unos veinte disparos contra la casa donde se encontraban las víctimas.
Como resultado del ataque, Jonas Juan V., de 16 años, recibió dos balazos —uno en el tórax y otro en la zona lumbar izquierda— y fue llevado al Heca en el auto de un vecino, un Chevrolet Corsa. Según una versión, el joven había protagonizado una pelea horas antes con una banda de adolescentes conocida como Los Menores, episodio que habría motivado el posterior ataque. Su estado seguía siendo crítico.
Por su parte, Cintia Ángela A., de 42 años, fue atendida primero en el Policlínico San Martín y luego trasladada al Heca, donde quedó internada con heridas de bala en el tórax y el tobillo izquierdo. Su pronóstico se mantenía reservado, de acuerdo con fuentes consultadas sobre el caso.
En el Hospital Centenario, en tanto, fue atendida Tatiana Belén C., de 16 años, embarazada de cinco meses, quien recibió impactos en la pierna y el antebrazo derechos.
En el lugar del hecho trabajaron efectivos del Grupo Táctico Multipropósito y del Comando Radioeléctrico, quienes hallaron cerca de veinte vainas servidas. Fuentes gubernamentales indicaron, en base a los datos relevados en la zona, que el episodio «estaría vinculado a un ajuste de cuentas por venta de drogas».


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