En Esperanza, Santa Fe, la empresa familiar Mehring trabaja en un encargo único: el sillón de guatambú que usará el papa León XIV durante su visita a la Argentina. El pedido incluye también dos sillas para el ámbito del Cotolengo Don Orione, y significa un reconocimiento para una firma con 73 años de trayectoria y para la industria del mueble nacional.
“Para nosotros es una satisfacción enorme que nos hayan convocado para hacer estas piezas que va a utilizar el Papa en su visita a la Argentina. Nos llena de orgullo”, contó Gustavo Mehring, dueño de la empresa, en diálogo con Escenario Mercenario. El sillón mide cerca de 1,25 metros de altura, tiene tapizado blanco con detalles dorados y es una réplica de un sillón ceremonial del Vaticano. El Pontífice lo usará en la Basílica de Luján, donde la pieza quedará como recuerdo de la visita una vez terminada la ceremonia.
Una madera nativa y mucho trabajo a mano
El material se eligió por su belleza y por cómo se trabaja. El guatambú es un árbol nativo de la selva paranaense y la Mata Atlántica que crece en el norte argentino, sobre todo en Corrientes y Misiones, y también en Brasil y Paraguay. Su madera es de color crema o blanco amarillento, de grano parejo y textura fina, y se valora en carpintería por su dureza, su resistencia y las terminaciones prolijas que permite. Además, es lo bastante flexible para hacer piezas curvas y recibe muy bien lustres y barnices.
En Mehring es una madera de uso frecuente porque “se adapta muy bien a la estética y a la terminación y permite obtener un producto muy durable”, explicó el empresario. De esta forma, una materia prima del nordeste se une a la tradición industrial santafesina para dar forma a una pieza excepcional.
La fábrica cuenta con máquinas y procesos industriales para su producción habitual, pero este pedido exige otro ritmo. Los equipos aseguran cortes y uniones precisos, aunque en una pieza única el protagonismo vuelve a las herramientas manuales y a la experiencia de los artesanos. “Al hacer una pieza única se utiliza menos maquinaria y aparecen trabajos más artesanales”, señaló Mehring, y destacó que en cada etapa se combinan la selección de la madera, el conocimiento técnico y lo aprendido durante décadas.
Un oficio que pasa de generación en generación
A lo largo de más de siete décadas, la empresa transmitió entre generaciones tanto el saber hacer como los valores. “Sin duda los conocimientos de fabricación y también los valores personales y humanos se van transmitiendo de generación en generación. En la fabricación de este producto tan importante también se ven reflejados”, sostuvo Gustavo. Por eso, el sillón representa también la continuidad de un oficio y el trabajo de una comunidad ligada a la madera.
El encargo pone además en primer plano a Esperanza, una ciudad con fuerte identidad industrial y tradición en muebles de madera maciza. “Más allá de la empresa, que una de estas piezas salga de Esperanza, un pueblo productivo muy importante de la Argentina, tiene un significado especial”, afirmó Mehring. Desde la Federación Argentina de la Industria Maderera y Afines (FAIMA), a la que la firma está vinculada desde hace años, resaltan que el proyecto muestra cómo la industria nacional puede combinar materia prima, tecnología, diseño y trabajo artesanal, aun en un momento difícil para el sector.
Para quienes trabajan en la fabricación, el momento más fuerte llegará cuando vean al Papa sentado en algo que salió de sus manos. “Creo que a cada uno de nosotros que participamos en la fabricación se nos va a caer un lagrimón de emoción cuando veamos al Papa utilizando una pieza que salió de esta fábrica de Esperanza”, confesó Gustavo. Un sillón, dos sillas y 73 años de historia familiar quedarán así unidos a una visita de enorme simbolismo.
La agenda de León XIV en la Argentina
El trabajo de la fábrica cobró aún más peso después de que el 26 de octubre la Santa Sede confirmara oficialmente el viaje. Así se despejaron las dudas que había generado la operación pulmonar a la que se sometió el Pontífice dos semanas antes, ya que los controles mostraron una buena evolución y los médicos no encontraron impedimentos para la gira. “Me llena de alegría regresar al continente en el que he vivido tantos momentos de mi vida”, expresó el Papa al confirmar la visita.
La gira será del 6 al 17 de noviembre e incluirá diez ciudades de Uruguay, Argentina y Perú. Después de comenzar en Uruguay, León XIV llegará a la Argentina el 8 de noviembre y se quedará hasta el 11. En el país tendrá encuentros institucionales, una misa multitudinaria en Buenos Aires, una visita al Pequeño Cotolengo Don Orione de Claypole y celebraciones en Córdoba y Luján. Luego seguirá viaje a Perú, donde hizo gran parte de su trabajo pastoral y fue obispo de Chiclayo.


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