Política

Petróleo en Malvinas: Londres endurece las reglas mientras el proyecto Sea Lion pierde socios


El gobierno británico confirmó que las nuevas licencias para explotar hidrocarburos en las Islas Malvinas necesitarán el consentimiento del Secretario de Estado de Asuntos Exteriores, es decir, del titular de la Cancillería del Reino Unido (Foreign Office). Así lo informó el subsecretario parlamentario de ese organismo, Stewart Wood, al responder una consulta de la oposición conservadora. Sin embargo, evitó confirmar o desmentir si Londres participó en la autorización del proyecto Sea Lion.

Ese emprendimiento busca extraer más de 500 millones de barriles de petróleo a unos 200 kilómetros al norte de las islas, con el primer barril previsto para 2028. Funciona con licencias ya existentes, que el gobierno isleño prorrogó hace pocos días por cinco años, con opción a dos más. Por eso, en principio, la nueva exigencia no lo alcanzaría.

La medida se conoce un mes después de que Milei anunciara por cadena nacional sanciones contra las empresas que exploten recursos en el archipiélago. Desde entonces, la Argentina presentó una «protesta formal» ante el Reino Unido e impulsó un recurso de arbitraje internacional, un mecanismo para que un tribunal externo resuelva la disputa, que Londres ya rechazó en otras oportunidades. En la Casa Rosada buscan herramientas legales para impedir que Sea Lion concrete su primera extracción.

En paralelo, las compañías involucradas atraviesan un mes complicado en los mercados: Rockhopper cayó un 17,9% en la Bolsa de Londres y Navitas un 11,5% en la de Tel Aviv. A esto se suma que Halliburton anunció que no prestará servicios al proyecto, una decisión que antes habían tomado otras firmas del sector energético, como SLB y Baker Hughes.

Mientras tanto, en el Parlamento británico, el Partido Conservador propuso que una parte de las regalías petroleras, el dinero que pagan las empresas por explotar el recurso, se comparta con el Reino Unido para cubrir los gastos de defensa de las islas, que rondan los 75 millones de libras anuales.

Qué cambia respecto de antes

  • Quién autoriza: hasta ahora, las empresas solo necesitaban contratos firmados con el gobierno isleño, con respaldo británico. A partir de ahora, las nuevas licencias también requieren el visto bueno del Foreign Office.
  • Cuánto se endurece: el 15 de septiembre, Londres ya había advertido por escrito que el Secretario debía dar su consentimiento. Ahora lo ratificó con mayor firmeza y aclaró que no se otorgarán licencias petroleras sin ese aval.
  • Qué se mantiene: Sea Lion conserva sus licencias vigentes y su fecha prevista de 2028, mientras la Argentina sostiene su reclamo y sus acciones legales.

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