Rosario

Pallarols quiere regalarle a Rosario una Rosa de la Paz hecha con municiones de Malvinas para el Monumento a la Bandera


El reconocido orfebre argentino Juan Carlos Pallarols expresó su intención de regalarle a Rosario una de sus Rosas de la Paz, las piezas artesanales que confecciona con restos de municiones usadas en la Guerra de Malvinas y en otros conflictos armados. Su deseo es que la obra tenga como destino el Monumento Nacional a la Bandera, uno de los lugares más emblemáticos de la ciudad.

La propuesta surgió durante una entrevista en el taller que el artista tiene en el barrio porteño de San Telmo. Tras hablar sobre el cáliz que preparó para el papa León XIV, Pallarols sorprendió con la idea de entregar una de sus rosas como ofrenda a Rosario. Ante la sugerencia de que fuera él mismo quien viajara a la ciudad para hacer la entrega, el orfebre se mostró entusiasmado, y ambas partes quedaron en avanzar con las gestiones para concretar la donación.

La elección del Monumento no es casual. Según explicó Pallarols, responde al profundo significado que tiene para él la Bandera: se trata de un lugar que le genera una fuerte emoción y que representa uno de sus mayores orgullos como argentino.

De las armas de guerra a un mensaje de paz

Las Rosas de la Paz forman parte de un proyecto que Pallarols lleva adelante desde hace años junto a excombatientes argentinos y británicos de Malvinas. La iniciativa transforma materiales que se usaron en enfrentamientos bélicos en obras que simbolizan la memoria, el encuentro y la reconciliación. Los veteranos de ambos países se reúnen periódicamente con el orfebre y colaboran aportando restos recuperados de los conflictos.

Para hacer cada rosa, Pallarols funde vainas servidas, balas y otros restos metálicos hasta obtener lingotes, que luego trabaja de forma artesanal para dar forma a los pétalos, las hojas y el tallo. Con los años, estas piezas tuvieron distintos destinos: algunas se entregaron como homenaje a soldados y familiares de excombatientes, otras se destinaron a acciones solidarias y benéficas, e incluso una forma parte de la colección del Museo Imperial de la Guerra de Londres.

Una donación que todavía debe concretarse

La idea apareció de manera espontánea durante la visita al taller, donde el artista trabaja junto a su nieta Meritxell, que continúa la tradición familiar de la orfebrería. Pallarols se acercó al sector donde ella estaba trabajando, tomó una de las rosas y dijo que quería que esa pieza tuviera un destino especialmente significativo.

Por ahora, la donación no tiene fecha confirmada, y tampoco se definió cómo será la entrega ni en qué sector del Monumento se exhibiría la obra. La intención es que el orfebre viaje personalmente a Rosario una vez que se acuerden los detalles con las autoridades correspondientes.

De concretarse, la ciudad sumaría una pieza de fuerte valor simbólico, nacida de materiales pensados para la guerra y convertidos en una expresión de paz. Para Pallarols, sería además una forma de unir dos elementos muy ligados a la identidad argentina: la memoria de Malvinas y el Monumento a la Bandera.

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