A la Liga 1 le faltan tres cosas concretas para exportar como sus vecinos: competencia formativa durante todo el año, scouting que detecte al jugador antes de los 20 y clubes que retengan un porcentaje de la ficha cuando venden. Perú colocó 18 futbolistas en el exterior en cinco años. Colombia colocó 58 y Ecuador 38, de los cuales 13 se fueron directo a Europa.
Ese menor flujo internacional también limita la visibilidad comercial de la liga, incluso en ecosistemas que hoy siguen de cerca el campeonato, como medios, patrocinadores y casas de apuestas online en Perú, un mercado regulado en el país bajo autorización de MINCETUR.
Colombia y Ecuador armaron un circuito que va de la cantera al primer equipo, del primer equipo a un mercado intermedio y de ahí a Europa. Perú tiene los extremos de esa cadena y le falta el tramo del medio.
Cuánto vende la Liga 1 y cuánto venden sus vecinos
El informe de traspasos de la FIFA correspondiente a 2026 ubica a Ecuador tercero en Conmebol por ingresos, con unos 31,3 millones de dólares y un crecimiento del 24,1%. Colombia aparece quinta con 24,3 millones repartidos en 186 transferencias salientes. Perú no figura en ese pelotón.
Según el Observatorio CIES, Colombia tiene 518 futbolistas activos en 135 ligas profesionales y es el octavo mercado del mundo por jugadores en el exterior. En la última década Perú fue, junto con Bolivia, el peor exportador de Sudamérica.
La última venta peruana relevante fue la de Erick Noriega a Gremio en agosto de 2025, cerca de 2 millones de dólares por el 80% de sus derechos. Un año después, Gremio no lo negocia por menos de 10 millones de euros. El salto de valor ocurrió en Brasil, no en la Liga 1.
Las canteras: cinco meses sin competencia y cero minutos para los Sub 23
A las canteras peruanas les faltan partidos. La Liga 1 no tiene Torneo de Reservas y lo reemplazó con una Liga 3 en la que no participan todos los clubes. La FPF lanzó recién el 23 de abril de 2026 la Liga Nacional Juvenil, que integra Sub 18 y Sub 16, con lo cual los juveniles pasaron cuatro o cinco meses del año sin competir.
Miguel Rondelli, técnico de Melgar, lo explicó en El Comercio: un proyecto formativo tarda cuatro o cinco años en dar frutos y es muy difícil invertir cuando se compite tan poco. Un scout consultado por el mismo diario agregó que, si el juvenil no sube al primer equipo, no tiene dónde caer.
Los minutos confirman el diagnóstico. En la Liga 1 2026, Alianza Lima le dio 27 minutos a sus Sub 23, mientras Universitario y Los Chankas les dieron cero. La tabla la lideran Juan Pablo II, con 2004 minutos, Sporting Cristal con 1364 y Melgar con 1233. Ninguno de los tres es el club más rico del torneo.
Ecuador resolvió exactamente ese punto. Independiente del Valle construyó su complejo alrededor de las divisiones formativas y colocó los 28 millones de dólares que cobró por el 20% de Moisés Caicedo en un fideicomiso destinado a menores. Desde 2020 acumula más de 100 millones en ventas.
El scouting: Perú vende tarde y casi siempre gratis
El futbolista peruano sale al exterior a una edad en la que el ecuatoriano ya está revendido. Independiente del Valle negoció a los gemelos Holger y Edwin Quintero con Arsenal cuando tenían 16 años, y cerró el pase de Justin Lerma al Borussia Dortmund también a los 16. Noriega se fue a los 23.
La consecuencia es financiera. En los últimos veinte años, 236 peruanos salieron libres y 78 cedidos, cerca del 74% de las salidas, sin generar un sol de transferencia para el club formador. Sin venta no hay plusvalía ni porcentaje futuro que reinvertir en menores.
Hay un detalle administrativo que Colombia aprendió antes. Para cobrar derechos de formación y el mecanismo de solidaridad de la FIFA, que reparte el 5% de cada traspaso internacional, el club necesita estar registrado en FIFA TMS y tener el pasaporte deportivo del jugador al día. Clubes colombianos como Envigado o Tolima se sostienen en buena parte con ese dinero.
Los mercados de salida: Ecuador vende a Europa, Perú vende al vecino
Colombia y Ecuador usan escalas. El colombiano pasa por México, Brasil o Argentina y desde ahí llega a Europa. El ecuatoriano suele cortar camino vía Bélgica y Brasil, los dos socios comerciales habituales de Independiente del Valle.
La Liga 1 vende sobre todo a MLS, Liga MX y al fútbol argentino, y cuando el jugador llega libre suele recibir seis u ocho meses de paciencia antes del regreso.
La paradoja: la Liga 1 compra lo que no sabe producir
En 2026, 20 futbolistas ecuatorianos juegan en el Perú, entre ellos Eryc Castillo y Fernando Gaibor en Alianza Lima. Los clubes peruanos los buscan porque son más baratos que un argentino o un colombiano, se adaptan a la altura y vienen de un sistema formativo que ya probó funcionar.
La Liga 1 terminó como cliente del modelo ecuatoriano. Cada cupo de extranjero ocupado por un jugador formado en Sangolquí es un minuto que no acumula un Sub 23 peruano.
Qué tendría que cambiar
Lo que funciona en los casos vecinos es verificable y poco vistoso: torneo formativo de calendario completo, minutos obligatorios con sanción deportiva real, licencias que exijan infraestructura y categorías, retención de porcentajes en cada venta y orden documental para cobrar solidaridad. Daniel Ahmed, director de fútbol de la USMP, lo planteó como una cuestión de normativa y multas.
Nada de eso produce un Caicedo en una temporada. Ecuador empezó su ciclo a mediados de la década pasada y recién ahora factura 100 millones. La pregunta es si la Liga 1 está dispuesta a esperar cinco años sin vender para después vender siempre. ¿Qué club del torneo crees que está más cerca de dar ese paso?



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