El Ejército de Estados Unidos interceptó un petrolero de bandera iraní en el Golfo de Omán tras ignorar reiteradas advertencias sobre el bloqueo naval impuesto contra Teherán. Así lo informó el Comando Central (CENTCOM) mediante un comunicado oficial.
El buque, identificado como M/T Hasna, fue detectado mientras navegaba en aguas internacionales con destino a un puerto iraní. Las fuerzas estadounidenses emitieron múltiples alertas advirtiendo que su trayecto violaba las restricciones impuestas por Washington, pero la tripulación no respondió a ninguna de ellas.
Ante la negativa de cumplir las órdenes, se tomó la decisión de intervenir. Un avión de combate F/A-18 Super Hornet, desplegado desde el portaaviones USS Abraham Lincoln, disparó varias rondas con su cañón de 20 mm contra el timón del petrolero, dejándolo sin capacidad de maniobra.
«El Hasna ya no está en tránsito hacia Irán», confirmó el CENTCOM, subrayando que el bloqueo naval contra los puertos iraníes «permanece en pleno efecto» y que sus fuerzas seguirán actuando de forma «deliberada y profesional».
El incidente se produce en un momento de alta tensión entre Washington y Teherán, aunque con señales ambiguas respecto a una posible salida diplomática. El presidente Donald Trump reconoció que existe «una muy buena posibilidad» de alcanzar un acuerdo, pero advirtió que, de fracasar las negociaciones, las operaciones militares se reanudarían «a un nivel mucho más alto e intenso».
Por su parte, Irán mantiene una postura cauta. El portavoz de la Cancillería, Esmaeil Baqaei, indicó que la propuesta estadounidense «sigue bajo revisión» y que la respuesta será comunicada a través de mediadores. Sin embargo, el presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Ghalibaf, acusó a Washington de buscar la «rendición» del país mediante presión económica, el bloqueo naval y estrategias de comunicación.


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