Un nuevo informe sobre la actividad económica y el empleo en Rosario encendió las alarmas sobre el mercado laboral de la región. Según el documento, entre el primer trimestre de 2024 y el primer trimestre de 2026 la cantidad de personas con problemas para insertarse plenamente en el mercado laboral pasó de 114.000 a 159.000 en todo el Gran Rosario, un incremento del 39,5% en solo dos años.
El trabajo fue elaborado por el diputado provincial Joaquín Blanco (PS), presidente de la Comisión de Asuntos Laborales de la Cámara de Diputados de Santa Fe, junto a la consultora PxQ, que dirige el economista Emmanuel Álvarez Agis. «Los datos muestran que hay un marcado aumento de la búsqueda de empleo y también de la precarización laboral. La gente llega cada vez más ajustada a fin de mes y, en muchos casos, necesita más de un trabajo para poder subsistir», señaló el legislador socialista.
El informe identifica como rasgo central del mercado laboral rosarino el deterioro de la calidad del empleo, reflejado en el crecimiento de la subocupación, de los trabajadores que buscan un segundo empleo para complementar sus ingresos y del empleo informal.
De acuerdo con el relevamiento, la presión sobre el mercado laboral en el Gran Rosario —que suma a las personas desocupadas y a quienes, teniendo trabajo, necesitan conseguir otro— alcanza al 22,5% de la población económicamente activa, unas 159.000 personas. Dos años atrás, esa cifra era de 114.000 personas.
Casi cuatro de cada diez trabajadores, en la informalidad
El estudio también pone el foco en la precarización laboral. Según los datos difundidos, el 38,2% de los asalariados del Gran Rosario trabaja en la informalidad, un porcentaje por encima del promedio nacional. «Cuatro de cada diez trabajadores del Gran Rosario no cuentan con aportes jubilatorios ni cobertura de obra social», agregó Blanco.
El informe cruza estos datos laborales con el impacto en la economía cotidiana de las familias. Según el relevamiento, una familia rosarina necesita destinar el 96% de un salario promedio para cubrir únicamente los gastos básicos del hogar, lo que deja un margen de apenas el 4% para ahorrar, afrontar imprevistos o acceder a otros bienes y servicios.
«El costo de vida absorbe el ingreso, por eso muchas personas tienen que salir a buscar un segundo o tercer empleo, porque trabajar ya no garantiza vivir dignamente», expresó el diputado.
Caen los puestos registrados en la industria y el comercio
El estudio también advierte sobre el retroceso del empleo registrado en la provincia. Desde enero de 2024, Santa Fe perdió 3.186 unidades productivas. Tomando como referencia noviembre de 2023, los registros de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo muestran además una pérdida de 18.189 puestos de trabajo registrados, concentrada principalmente en la industria manufacturera y el comercio.
El informe señala que la recuperación económica es «muy desigual»: mientras los sectores vinculados a las exportaciones y las finanzas muestran mejor desempeño, la industria manufacturera y el comercio —que concentran el 21% y el 18% del empleo registrado provincial, respectivamente— continúan con una dinámica a la baja, afectados por la caída del mercado interno. Entre ambos representan cerca del 40% del empleo registrado en la provincia, por lo que su deterioro impacta directamente sobre el mercado laboral santafesino.
En el caso puntual del comercio, el sector acumuló en el Gran Rosario una caída del -6,7% en el primer trimestre de 2026 respecto del mismo período del año anterior. Blanco vinculó esa retracción con la pérdida de poder adquisitivo de los salarios: «Cuando el salario pierde contra el costo de vida, las familias consumen menos. Eso golpea primero al comercio, después a las pequeñas empresas y finalmente al empleo. No hay recuperación del mercado laboral posible si no se recupera el poder de compra de los trabajadores».
Blanco cerró su presentación con una crítica directa a la política económica del Gobierno nacional. «Milei no es solo un programa económico de ajuste más, sino que propone un cambio estructural que busca fragmentar la sociedad argentina: ir hacia un esquema donde haya un 25% de ciudadanos integrados con posibilidades de consumo y bienestar, y un 75% de gente luchando por sobrevivir», concluyó el legislador socialista.


Seguinos