El primer lunes del mes arrancó con una parálisis generalizada de la actividad educativa en Santa Fe, que afectó tanto a los niveles primario y secundario como a la universidad. El paro responde a dos conflictos que confluyeron en la misma jornada: la medida de fuerza dispuesta por Amsafe en todo el territorio provincial, en adhesión al reclamo nacional de Ctera, y la huelga llevada adelante en la Universidad Nacional de Rosario (UNR), en sintonía con los gremios docentes universitarios de todo el país.
En el caso de las escuelas públicas, el paro se desató tras el fracaso de la negociación paritaria provincial, luego de que el Gobierno decidiera fijar los aumentos salariales mediante un decreto unilateral, sin haber alcanzado un acuerdo con los sindicatos. Los colegios privados, en cambio, optaron por no adherir a la medida.
Al mismo tiempo, las facultades y dependencias de la UNR quedaron sin dictado de clases por el llamado de Coad y Conadu, que le reclaman al Gobierno nacional que cumpla efectivamente con la Ley de Financiamiento Universitario. Esta norma fue ratificada en parte por un fallo firme de la Corte Suprema, que hasta el momento la Casa Rosada no ha acatado.
El reclamo universitario tiene, además, el apoyo del Consejo Interuniversitario Nacional, que le pidió a la Justicia que emita una sentencia definitiva ante el incumplimiento del Gobierno en materia de recomposición salarial y actualización de las becas estudiantiles.
La protesta cerrará al final de la tarde con una marcha de antorchas en Rosario: los gremios se concentrarán desde las 18 en Rioja y Moreno para luego marchar hacia la Plaza San Martín.



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