Este martes, trabajadores, profesionales y representantes gremiales se manifestaron con un «ruidazo» en las puertas del policlínico PAMI II, ubicado en calle Olivé al 1100, en zona norte de Rosario, entre las 11 y las 13. El reclamo apunta a poner fin al «vaciamiento» del efector de salud y exige la inmediata incorporación de personal idóneo, junto con mayor inversión edilicia y salarial para los trabajadores, según señalaron representantes gremiales de ATE.
El problema de las guardias médicas
Uno de los reclamos más fuertes tiene que ver con la cobertura de las guardias médicas. Según explicó el jefe de Terapia Intensiva, los médicos prestadores reciben una remuneración «muy inferior, de prácticamente la mitad» a la de otros efectores de la ciudad, lo que provocó la salida de profesionales.
Esa situación llevó a que, en muchos casos, sean los propios jefes de servicio quienes deban cubrir los turnos de guardia. «Yo estoy haciendo guardias de 24 y hasta 36 horas, porque no hay personal», sostuvo.
Actualmente, la Unidad Coronaria cuenta con ocho camas y Terapia Intensiva con otras ocho, lo que suma un total de 16 plazas destinadas a pacientes críticos.
Desde la seccional local del gremio remarcaron el reclamo de fondo: «Desde ATE Rosario defendemos el derecho a la salud de las y los adultos mayores, así como las condiciones de trabajo de quienes los atienden día a día», expresaron.




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