Rosario

El edificio del mítico bar Berlín se restaura y abre una nueva etapa en pasaje Simeoni


El histórico edificio donde funcionó el bar Berlín, en pasaje Simeoni 1128, será sometido a una restauración integral. El proyecto conservará su estructura y sus rasgos arquitectónicos originales, y el inmueble buscará nuevos operadores para volver a tener vida.

Qué incluye la restauración

La obra apunta a recuperar la fachada, con sus molduras, aberturas y ornamentaciones, y a sumar una propuesta de iluminación nocturna. Todo, sin alterar la estética histórica de un edificio que cuenta con protección patrimonial de grado 2.1.

El inmueble tiene casi 1.000 metros cuadrados, distribuidos entre subsuelo, planta baja, planta alta y patios internos. Fue adquirido recientemente por un inversor que lo pondrá en alquiler.

Cómo se elegirá a los nuevos operadores

La operación está en manos de Grupo AM Real Estate, la inmobiliaria encargada de coordinar y seleccionar a quienes ocupen el espacio, en una especie de licitación privada.

La idea es que el edificio no se divida en locales independientes, sino que mantenga una configuración abierta y flexible. Así, podrá albergar propuestas de gastronomía, cultura, comercio y otro tipo de experiencias.

El cierre de un ícono de la noche rosarina

Berlín bajó definitivamente sus persianas en marzo de este año, con una fiesta callejera el 28 del mes en la que bandas en vivo y DJs despidieron al lugar. Sin embargo, el final venía gestándose desde antes: el bar ya había cerrado en 2022, en lo que parecía una despedida definitiva, y en marzo de 2025 hubo un intento de reabrirlo con un perfil más orientado a la gestión cultural y política, que finalmente no prosperó.

Fundado a mediados de los años 90, durante casi tres décadas fue uno de los espacios más reconocibles de la vida nocturna y cultural de Rosario. Por su subsuelo pasaron teatro, música de todos los géneros, poesía, cine, humor y hasta radio en vivo. Su aporte fue tal que el Concejo Municipal llegó a otorgarles un reconocimiento a sus responsables. Antes de Berlín, el mismo edificio había albergado otro bar: Zeppelin.

Un pasaje que perdió varios emblemas

La restauración llega en un momento sensible para el pasaje Fabricio Simeoni (ex Zabala), que en los últimos años vio desaparecer otros sitios emblemáticos. Jekyll & Hyde fue demolido en 2021 para levantar un edificio de departamentos, y la tradicional Parrillita de Don Alberto cerró y vendió su terreno.

En ese contexto, la protección patrimonial del edificio de Berlín fue determinante: a diferencia de esos casos, permitió que el inmueble se conservara y pudiera proyectar una nueva etapa en lugar de desaparecer.

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