Justo en el Medio

El Diputado Joaquín Blanco impulsa la emergencia para librerías y editoriales: “Son un negocio, pero también difunden cultura”


La caída de las ventas, el aumento de los costos y la competencia de las plataformas online ponen en jaque a las librerías independientes de Santa Fe. Para darles una mano, el diputado provincial Joaquín Blanco presentó un proyecto de ley que declara la emergencia del sector librero y editorial por dos años, a partir de su aprobación. 

En diálogo con Justo en el Medio, por Radiofónica 100.7, desde el estudio montado en la Feria Internacional del Libro de Rosario, el legislador explicó que la iniciativa apunta a las pymes del rubro: “Librerías familiares, tradicionales, pequeñas empresas que se animan a vender libros y que se animan a publicar, muchas veces a autores que arrancan, autores locales, y que realmente están atravesando una crisis económica muy grave”.

Blanco detalló que en Rosario hay unas 13 librerías con estas características, que no forman parte de las grandes cadenas y que en su mayoría están presentes en la feria. Según explicó, el sector enfrenta un doble golpe: por un lado, el aumento de los costos por la inflación, los alquileres y los precios que trasladan las grandes editoriales, que achican el margen de ganancia por cada libro; por el otro, el desplome de las ventas. “Desde noviembre de 2023 a octubre de 2026 se venden en Argentina un 25% menos de libros y, en términos de facturación, un 40% menos. O sea, entra menos plata y se venden menos libros”, graficó.

El diputado señaló que el fenómeno es principalmente económico, pero que se combina con otros factores. “La gente tiene menos plata en el bolsillo, pero eso también se marida con la apertura importadora a Amazon fundamentalmente, que te vende libros de una manera poco rastreable en términos impositivos y en términos de competencia leal con las librerías”, sostuvo. 

A eso sumó la digitalización: “Cuando tenés poca plata, uno de los primeros recortes que hacés es en las cuestiones culturales, el ocio, y los libros no escapan a eso. Muchas veces la gente, no por gusto sino por necesidad, se pasa a un PDF para leer un libro”.

Reintegros del 20% y en cuotas con Billetera Santa Fe

La medida central del proyecto es un incentivo para la compra de libros a través de Billetera Santa Fe. “Si comprás en una librería de la provincia de Santa Fe, cuyos dueños están viviendo acá, vas a poder comprar un libro con un 20% de reintegro”, explicó Blanco. Ese beneficio se financiaría en partes iguales entre el librero, el banco y el gobierno provincial, y tendría además tres cuotas sin interés. Se trata de un reintegro posterior a la compra y no de un descuento en el precio, ya que por ley el valor de cada libro debe ser el mismo en todos los puntos de venta del país.

Consultado sobre por qué canalizar estos beneficios a través de una ley, si Billetera Santa Fe ya permite acordar promociones, el legislador explicó que la norma permite garantizar su continuidad durante dos años y poner el foco en un sector específico. “La ley es para ordenar al Estado, para decir: vamos a destinar recursos en esto, por estos fundamentos y durante este período de tiempo. Y eso nos va a servir también para evaluar cómo está funcionando, si realmente estimula la demanda o si la crisis es demasiado estructural y con estas medidas no alcanza”, señaló.

El proyecto también contempla un alivio impositivo: durante la emergencia, los libreros estarían exentos del Impuesto Inmobiliario y del Impuesto de Sellos en los contratos de alquiler de sus locales. Blanco aclaró que la mayor carga tributaria del sector es nacional y que el mercado está concentrado en dos o tres grandes editoriales multinacionales que fijan los precios. “Hoy, si vas a comprar un libro nuevo, está en el orden de los 45 mil pesos. Una familia, para tomar la decisión de comprar un libro, tiene que pensarlo muy bien”, advirtió, y agregó que los libreros independientes no tienen capacidad de negociar el precio mayorista con las editoriales.

Para las editoriales, la iniciativa propone reforzar la compra pública de libros destinados a bibliotecas populares, priorizando a las editoriales y librerías independientes santafesinas. “Nosotros tenemos una ley de bibliotecas populares que es una de las mejores del país. La idea es incentivar la compra pública no solamente a grandes editoriales, sino también priorizar a las editoriales independientes y que puedan competir en precio las librerías independientes”, explicó. En ese sentido, destacó el trabajo del Ministerio de Cultura provincial a través de Espacio Santafesino, que este año aumentó la publicación de primeros autores santafesinos.

“La tecnología convive con el libro y no lo reemplaza”

Para Blanco, el valor de una librería va mucho más allá de lo comercial. “Ese saber acumulado de un librero, que es más que vender un libro, que es realmente ampliar mundos culturales, es irremplazable. No te lo reemplaza ni la inteligencia artificial ni Amazon ni ningún otro dispositivo. Entonces, ¿una librería es un negocio? Por supuesto. Pero además es un ámbito que difunde cultura e identidad local”, afirmó. 

Como ejemplo, recordó el reciente cierre de la Librería Técnica de la peatonal Córdoba: “Cerró una librería que era única en la calidad y la especificidad de los libros que traía para Rosario, pero también cerraron 50 años de historia, 50 años de saberes acumulados de esos libreros y un circuito cultural que la ciudad se había apropiado”.

El diputado contó que el proyecto se elaboró junto con los libreros, la Federación Argentina de Librerías, Papelerías y Afines (Falpa), que reclama la emergencia a nivel nacional, y la Fundación del Libro, coorganizadora de la feria. Sobre los tiempos, se mostró optimista: “Tengo mucha expectativa de poder avanzar lo antes posible. Creo que vamos a lograr el consenso transversal. No queremos que desaparezcan las librerías independientes de ciudades como Rosario, no nos da lo mismo si están o no están. Queremos que estén y vamos a tener políticas activas para defenderlas”.

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