La Feria Internacional del Libro Rosario 2026 entra en su recta final con un balance más que positivo. Así lo aseguró su coordinadora general, Silvana Schulze, en diálogo con Justo en el Medio, por Radiofónica. “La verdad es que estamos muy contentos, muy sorprendidos porque el público acompaña”, resumió. Destacó que incluso el martes y el miércoles, que podían ser días más tranquilos, “fueron días tremendos”, con visitas como las de Claudia Piñeiro, Eduardo Sacheri, María Teresa Andruetto y Selva Almada.
Aunque todavía no hay cifras oficiales, la coordinadora percibe una concurrencia mayor y más pareja que en 2025. “Yo siento que hay más gente que el año pasado, y creo que está más parejo. Si bien el fin de semana hay mucha más gente, los días de semana solía mermar un poco, y ayer y anteayer fue tremendo”, explicó. También valoró el clima entre el público y los escritores: “Todo fluye. Los autores están con la mejor onda, y la dedicación que le ponen al momento de la firma, la foto con el público y la dedicatoria en el libro es increíble”.
El QR, sin colas, y una feria que atrae autores de todo el país
Uno de los cambios de esta edición fue el ingreso con código QR, y según Schulze pasó la prueba. “Nos preparamos para que esto suceda bien, y sucedió bien. Además de los que están validando los QR, hay gente dedicada exclusivamente a enseñar a sacar el QR en los dos ingresos”, contó. Así, quienes llegan sin el código pueden generarlo en el momento, y no se forman filas en las puertas.
La feria, organizada por la Municipalidad de Rosario, la provincia de Santa Fe y la Fundación El Libro, también se consolida como un destino para escritores y editoriales de otras ciudades. “Fue muy fácil que vengan a la ciudad, tuvieron muchas ganas de venir”, señaló la coordinadora, y contó que muchos invitados llegan horas antes de sus charlas para recorrer la feria y la ciudad. Fue el caso de Diego Borinsky, que presentó su libro sobre Scaloni, y de Carlos Rottemberg, que llega este jueves. Este año, además, se sumó con stand propio la editorial cordobesa BR Editora.
Ventas en alza y un pedido a los bancos
Según lo que vienen conversando con libreros y editores, “la venta va bien, sorprendentemente bien”. Los libros de María Teresa Andruetto, por ejemplo, quedaron casi agotados tras su visita, y un libro de correspondencia sobre Emilia Bertolé, de una pequeña editorial independiente con autoras locales, también tuvo muy buena salida. Este año, las promociones bancarias corren por cuenta del Banco Municipal y del Banco Santa Fe.
Schulze, sin embargo, pidió que se sumen más entidades. “Estaría buenísimo que haya más bancos, porque la ciudadanía tiene otros bancos y el sector del libro, ya saben, viene golpeado. Este es un gran momento, una gran oportunidad de venta y de movimiento, y que haya promos bancarias es clave”, remarcó. De cara al próximo año, también señaló que esta edición tuvo dos días hábiles menos y, por lo tanto, menos visitas escolares, algo que le gustaría recuperar.
Noche de las Peatonales y una peluquería en plena feria
El sábado, en coincidencia con la Noche de las Peatonales, la feria tendrá una de sus programaciones más fuertes. Luis Novaresio, María O’Donnell y Reynaldo Sietecase se presentarán uno después del otro en el auditorio del tercer piso. Quienes no consigan lugar podrán ver las charlas igual: “Si quedan afuera de la sala, se proyecta la charla en la explanada. Hay muchos sillones y espacio para quedarse”, explicó Schulze.
El domingo a las 18.30, en la sala abierta del entrepiso, vuelve una de las propuestas más originales: la Bibliopeluqueril. Es un proyecto del escritor, periodista y peluquero rosarino Pablo Bigliardi, que tiene una biblioteca de autores locales en su peluquería. Allí, Bigliardi recibe a tres autores invitados y les corta el pelo mientras conversan sobre sus libros. “Se cortan el pelo y la escena es desopilante. Es muy divertida”, contó la coordinadora. Para la ocasión, llevaron a la feria sillones de peluquería, un secador de pie, tijeras, ruleros y delantales.
Horarios para los últimos días
La feria tiene entrada libre y gratuita con QR y funciona jueves y viernes hasta las 22. El sábado abre de 10 a 24, y el domingo, último día y Día de la Madre, de 13 a 21. El espacio de infancias, en planta baja, está completo durante todo el día. Además, hay stands con material para chicos en la carpa, el entrepiso y el segundo piso.
Schulze, que trabaja desde hace 28 años en la Secretaría de Cultura municipal y coordina su tercera feria, no ocultó su entusiasmo: “Para mí es hermoso trabajar en cultura, me encanta hacer el trabajo que hacemos, y la Feria del Libro está en mi ranking de eventos preferidos”.


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