El Concejo Municipal de Rosario aprobó el jueves un proyecto de la concejala Carolina Labayru que endurece los controles sobre vehículos con patentes ausentes, ocultas, adulteradas o ilegibles. La iniciativa amplía las herramientas de fiscalización y busca evitar que algunos conductores eludan los controles de tránsito y los sistemas de videocontrol mediante maniobras que impiden identificar sus vehículos.
El equipo de Escenario Mercenario se puso en comunicación con la edil para hablar sobre esta medida: «Con esto estamos buscando mejorar los controles en las calles. Aunque parezca que está relacionado con la seguridad vial y los controles, tiene mucho que ver con la seguridad pública. Es hacer justicia para aquellos que se creen vivos y tapan la patente para evitar ser identificados».
Y continuó: «La ciudad tiene, en materia de seguridad, un montón de cámaras, controles electrónicos, inspectores en calle, y para que todo esto funcione, todo vehículo que circule pueda ser identificado. No estamos creando algo nuevo, le estamos dando más herramientas al Municipio para hacer cumplir una regla que ya existe».
La medida alcanza a autos y motos que circulen, estén detenidos o estacionados en la vía pública con la patente ausente, oculta, adulterada, ilegible o colocada de manera antirreglamentaria. En esos casos, los inspectores podrán disponer el traslado del vehículo al corralón cuando corresponda. La norma apunta tanto a quienes tapan o modifican la patente para evitar los controles como a otras infracciones vinculadas con su ausencia o su estado.
«El primer gran cambio es que, hoy en día, con la normativa actual, los inspectores podían llevar al corralón algún vehículo que estaba en circulación. Hoy en día, si el auto o la moto están estacionados en la vía pública y no tienen la patente o está adulterada, también es causal de remisión al corralón» señaló respecto a las modificaciones que integra el proyecto.
Uno de los cambios centrales es que la medida podrá aplicarse también a vehículos estacionados, ya que hasta ahora la normativa vigente tenía limitaciones para intervenir en esos casos. Además, una vez que un inspector detecte la infracción, no alcanzará con quitar el elemento que tapa la patente para evitar que se retire el vehículo: si se comprueba que se usó para ocultarla o dificultar su lectura, la medida podrá aplicarse aunque después se corrija la situación.
«No es lo mismo tener una patente deteriorada que una que está adulterada intencionalmente. Obviamente que está en la ordenanza contemplada este tipo de situaciones, aquellos que sufrieron un robo o la pérdida de la patente y pueden acreditarlo. Tienen un tiempo para pedir la reposición. Incluso los 0Km, hay formas para saber que ese auto no tiene la patente momentáneamente» añadió.
«Acá buscamos la mala intención y la avivada de que querer no ser identificado. Es justicia para aquel que cumple las normas y el que todos los días hace las cosas bien» concluyó.
Con esta modificación, Rosario busca fortalecer el control vehicular y evitar que ocultar o adulterar una patente se convierta en una forma de esquivar la fiscalización municipal.
Multas según la gravedad de la infracción
La ordenanza establece una escala de sanciones que distingue entre los simples incumplimientos y las maniobras deliberadas para impedir la identificación del vehículo. Para faltas como no tener la patente colocada, llevarla en un lugar no visible o utilizar una chapa antirreglamentaria, las multas irán de 50 a 150 unidades fijas. En el caso de patentes ilegibles por deterioro o suciedad, y de permisos provisorios adulterados, se prevén sanciones de 75 a 375 unidades fijas.
Para las situaciones más graves, como la alteración de los caracteres de la patente o el uso de dispositivos para ocultarla o impedir su lectura, las multas serán de 150 a 500 unidades fijas. Cabe recordar que cada unidad fija equivale al valor de un litro de nafta súper, según lo informado por la Agencia Provincial de Seguridad Vial.
La reincidencia será considerada un agravante y podrá implicar la aplicación de la multa máxima prevista, además de una eventual inhabilitación. A su vez, el pago de la multa no reemplaza la remisión del vehículo al corralón cuando corresponda.
Qué pasa en casos de robo o extravío
La norma también contempla a quienes pierdan la patente o sufran su robo. Para evitar que les retiren el vehículo, deberán presentar la denuncia correspondiente, que tendrá una validez de cinco días, y dentro de ese plazo tendrán que iniciar el trámite de reposición. También quedarán exceptuados los autos cero kilómetro con documentación provisoria original y vigente.
Por otra parte, el Municipio deberá realizar campañas de difusión para informar cuáles son las obligaciones de los conductores, qué documentación presentar en caso de robo o extravío y qué sanciones corresponden a quienes no cumplan con las reglas.
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