Escenario Mercenario

Darío Sztajnszrajber trae a Rosario “Mamá, soy un idiota”, su primera ficción filosófica


El filósofo Darío Sztajnszrajber vuelve a Rosario con una propuesta distinta a todo lo que hizo antes. “Mamá, soy un idiota”, su primera ficción filosófica, se presentará el sábado 28 de noviembre a las 20.30 en el Teatro El Círculo (Laprida 1223). Estará acompañado por la actriz Leticia Mazur, con dirección de Martín Rechimuzzi. En diálogo con Escenario Mercenario turno mañana contó cómo nació la obra a partir de la muerte de su madre y por qué el escenario es un velorio en el que el público participa.

“Muy feliz de volver una vez más a Rosario con una propuesta nueva”, dijo Sztajnszrajber, que tiene un vínculo largo con la ciudad. Antes de la pandemia dictó durante años cursos mensuales en el proyecto de la Facultad Libre, cuyas clases después tuvieron millones de reproducciones. “Hace unos meses estuve en España y la mitad de la gente me habla de esos videos. Es increíble la explosión que tuvo”, recordó.

Un velorio en el que el público participa

La obra empieza con un final: la muerte de la madre del filósofo. “Con la muerte se pone entre paréntesis nuestra experiencia lineal del tiempo”, explicó. “Algo que trabajamos mucho en la obra es que la muerte de un ser muy cercano te hace pensar en tu propio morir. Yo tengo 58 años, soy joven, pero miro para adelante, ya no tengo padres, ya no tengo tíos y me cambió un poco la sensación de ese tiempo que resta”. Por eso, la propuesta busca “relacionarnos con nuestro morir desde un lugar distinto al del sentido común, que básicamente es negarlo”, y hacerlo desde el humor, la emoción y la filosofía.

La escena transcurre en una sala velatoria: “Estoy yo con el cajón y la gente que viene al teatro hace como que viene al velorio”. El punto de partida es real, aunque con cambios. Cuando estaban por salir hacia el cementerio, su hermano Mauro le avisó que faltaba un papel y que necesitaba una hora y media para resolverlo. 

“Entretené a la gente para que no se vaya”, le pidió. A partir de ahí, Sztajnszrajber levanta la cabeza y empieza a hablar con los presentes “sobre la muerte, sobre el perdón, sobre ser hijo”. Lo explicó así: “Voy mezclando cosas muy del cotidiano con lo que a mí me gusta, que es llevar ese cotidiano a la reflexión filosófica”.

En el medio aparece Leticia Mazur, a quien definió como “una grosa”. Hace tres personajes distintos “en un tono muy gasallesco”, entre ellos una amiga de su madre que “entra al velorio a hacer quilombo”. Sin adelantar el final, contó que el público “sale pensando si no nos están velando a todos en realidad, si no estamos todos muertos en algún punto”. Y agregó: “Hoy vivimos en un mundo donde a veces uno tiene la sensación de que es medio zombie, que es una forma de estar muerto en vida. Un poco la obra va por ese lado”.

La relación con su madre fue difícil, pero tuvo una reconciliación. “Mi mamá pensaba que me había equivocado de carrera, de profesión, de vocación”, contó. “Se reconcilió con mi trabajo cuando empecé a hacer filosofía en los medios”. Para él, ese es el tipo de filosofía que le interesa hacer: “Derribar fronteras taxativas que parecen tan obvias entre la mentira y la verdad, el bien y el mal, lo bello y lo feo, la libertad y la esclavitud. Todo es mucho más gris de lo que parece”.

Nietzsche, el idiota y el perdón

El título tiene una referencia filosófica directa. Sztajnszrajber recordó que el 3 de enero de 1889, en Turín, Friedrich Nietzsche vio a un cochero azotar a un caballo, lo abrazó llorando y perdió la razón. “Hay una leyenda popular que dice que lo último que se le escuchó decir fue ‘Mamá, soy un idiota’”, explicó. Además, aclaró que en griego “idiota” no tenía el sentido que le damos hoy: “Era alguien que rompía con el sentido común”. Así llamaban en su pueblo a Tales de Mileto, el primer filósofo, porque vivía mirando para arriba y “se caía en todos los pozos”.

Antes de despedirse, Sztajnszrajber, fanático de Estudiantes de La Plata, contó que el 28 de noviembre coincide con la final de la Libertadores. Aun así, aseguró que la función se hará: “Soy antes que nada un tipo de palabra y comprometido con lo que hago”.

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