Ya hay fecha para el último día de clases. El ministro de Educación de la provincia, José Goity, confirmó este martes que el ciclo lectivo terminará formalmente el 18 de diciembre. Además, adelantó que las clases de 2027 podrían arrancar en los primeros días de marzo, con el objetivo de cumplir los 180 días de clase que exige la ley.
El funcionario se refirió también al protocolo que preparó su cartera ante la llegada de El Niño, con pronósticos de lluvias intensas y tormentas fuertes para los próximos meses. Es un tema que preocupa especialmente en Rosario, donde la Municipalidad ya puso en marcha su propio plan de prevención frente a la crecida del Paraná y a posibles anegamientos.
Las escuelas no serán centros de evacuados
El protocolo fue firmado el 1 de septiembre y alcanza a las escuelas de todos los niveles, estatales y privadas. Su criterio central es que los edificios escolares se usen para dar clases y no se destinen a centros de evacuación, salvo casos excepcionales. La idea es evitar lo que ocurrió en otras emergencias: cuando una escuela aloja a familias evacuadas, la vuelta a las aulas se demora.
“La prioridad es la continuidad de las clases”, resumió Goity, y agregó que “se privilegiarán los establecimientos para dictar clases”. Las clases solo se suspenderán cuando sea necesario. Esa decisión quedará en manos de las delegaciones regionales de Educación, a partir de los informes de Defensa Civil y en coordinación con los municipios y las propias escuelas. Por eso, la respuesta no será igual en todos lados: dependerá de cómo afecten las lluvias y las crecidas a cada barrio o localidad.
Qué pasa si no se puede ir a la escuela
Si un temporal impide llegar a las aulas, cada escuela deberá tener un plan de contingencia para no cortar el vínculo con los alumnos. “Si no hay concurrencia, se pueden dar clases virtuales, domiciliarias o en grupos de WhatsApp. Hay múltiples estrategias que hemos implementado ya en la pandemia”, explicó el ministro.
Para las familias hay un dato importante: las inasistencias de alumnos y docentes que se deban a razones climáticas de fuerza mayor serán justificadas. Además, se buscarán formas de recuperar los contenidos perdidos durante una suspensión.
Cómo se prepara Rosario
En paralelo, la Municipalidad presentó un plan para el período de octubre de 2026 a marzo de 2027, cuando se esperan lluvias por encima de lo habitual. Incluye limpieza de canales y desagües, obras hidráulicas, controles con multas a quienes obstruyan el escurrimiento y doce nuevas estaciones meteorológicas: una en cada uno de los seis distritos y otras seis en zonas vulnerables, como Empalme Graneros y Las Flores.
Según el municipio, los sectores con más riesgo son los márgenes de los arroyos Ludueña y Saladillo y las zonas bajas de la ciudad. El Paraná también está bajo seguimiento: la previsión lo ubica cerca de los 4,50 metros, todavía por debajo de los 5 metros que marcan el nivel de alerta en Rosario.


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