Daniel Mateo Bommer, de 25 años, fue condenado a 11 años de prisión efectiva por integrar una asociación ilícita liderada por Pablo Nicolás C. y por participar del homicidio de Lorenzo Altamirano, asesinado en febrero de 2023 frente a la entrada del Coloso Marcelo Bielsa.
La pena fue impuesta este lunes 28 de septiembre en una audiencia realizada en el Centro de Justicia Penal de Rosario, donde el juez de primera instancia Sosa homologó el procedimiento abreviado presentado por los fiscales Anabel Cerutti y Franco Miatello y aceptado por la defensa.
Bommer fue hallado responsable de los delitos de asociación ilícita en carácter de miembro, en concurso real con homicidio calificado por el concurso premeditado de dos o más personas, en concurso ideal con amenazas coactivas calificadas por el uso de armas y por ser anónimas, en carácter de partícipe secundario.
Una banda que buscaba quedarse con los negocios de la barra
Según la acusación, la organización comandada por Pablo Nicolás C. reunía recursos humanos y materiales para ampliar su dominio territorial y controlar negocios ilegales en los barrios Godoy, Villa Nueva, Villa Urquiza y Belgrano, en la zona oeste de Rosario. Al mismo tiempo, buscaba disputarles a Leandro V. y Carlos E. el poder sobre los negocios que ese grupo manejaba.
Esos negocios estaban vinculados a un club de fútbol, al que accedían por su condición de referentes de la barra brava y con conocimiento de dirigentes de la institución. Entre ellos, la Fiscalía mencionó la venta ambulante en las inmediaciones del estadio, el cobro por estacionamiento, la organización de la seguridad en eventos del club y el traslado de hinchas a otras provincias.
Para imponerse, los integrantes de la banda cometieron amenazas, homicidios, abusos de armas, tenencia y portación de armas de fuego, usurpaciones y cohechos, entre otros delitos, algunos con participación de policías. También dejaban carteles con mensajes intimidatorios tras balear edificios públicos y personas, con el objetivo de sembrar miedo y generar conmoción.
Según la Fiscalía, la organización funcionó al menos desde noviembre de 2022, cuando Nicolás C. se distanció del grupo de Agustín L., Damián E. y Leandro V., hasta el 11 de marzo de 2023, cuando fue detenida Antonela F., señalada como organizadora.
El rol de Bommer
Bommer formaba parte del brazo operativo de la banda: robaba vehículos que luego se usaban para cometer delitos, participaba de la logística de los ataques comunicándose con Pablo Nicolás C. y con los autores materiales, y guardaba armas de fuego de la organización.
El crimen de Lorenzo Altamirano
La Fiscalía también le atribuyó participación en el asesinato de Lorenzo Altamirano, ocurrido el 1 de febrero de 2023. De acuerdo con la investigación, Pablo Nicolás C. ordenó el crimen desde el penal de Rawson, en Chubut, con el objetivo de enviar un mensaje intimidatorio a Leandro V., Carlos Damián E. y Gerardo G., referentes de la barra con quienes disputaba la jefatura.
El 30 de enero de 2023, Alexis R. y Axel R. robaron a punta de pistola un Renault Sandero negro en Cochabamba y Chacabuco. Ese auto fue utilizado dos días después para el crimen.
El 1 de febrero, alrededor de las 21.19, el grupo recorrió al azar la zona de 27 de Febrero e Iriondo. Al menos dos personas bajaron del Sandero y obligaron a Altamirano a subir por la fuerza. Cerca de las 22.45, lo hicieron descender frente a la entrada principal del club, en avenida Morcillo al 2000, y le dispararon tres veces con una pistola calibre 9 milímetros, lo que le provocó la muerte.
Siguiendo las órdenes recibidas, los autores dejaron en el bolsillo del pantalón de la víctima un papel con un mensaje y huyeron en el mismo vehículo por Morcillo hacia el oeste. Según la acusación, el día del crimen Bommer se comunicó reiteradamente con Alexis R. y con Pablo Nicolás C., y esas comunicaciones sirvieron para coordinar el homicidio entre quienes lo ordenaron y quienes lo ejecutaron.



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