El juicio por el crimen de Ivana Garcilazo entró en su última semana. Este martes se desarrolló la décima jornada de audiencias en el Centro de Justicia Penal de Rosario, en la antesala de los alegatos y del veredicto, que el tribunal integrado por los jueces Natalia Benvenuto, Jorge Rodríguez y Nicolás Vico Gimena daría a conocer el 26 de octubre.
En el banquillo están Damián Gerardo Reifenstuel, Ariel Matías Cabrera y Juan José Massón, acusados como coautores de homicidio agravado por haber sido cometido en ocasión de un espectáculo deportivo. Ivana, de 32 años e hincha de Rosario Central, fue asesinada el 30 de septiembre de 2023, cuando volvía en moto con su novio del clásico jugado en el Gigante de Arroyito: en Ovidio Lagos y Montevideo fue alcanzada por un piedrazo en la cabeza que le causó la muerte.
Las declaraciones de los acusados
A lo largo del debate, los imputados adoptaron estrategias distintas. Massón optó por no declarar, mientras que Cabrera, profesor de educación física, y Reifenstuel, docente de física, sí hablaron ante el tribunal, aunque derivando la responsabilidad en los demás. Reifenstuel llegó al juicio tras permanecer casi dos años prófugo, hasta que fue detenido por Interpol en Samaipata, Bolivia, en febrero de 2025.
Pese a los intentos de las defensas por cargar la culpa sobre uno solo de los acusados, la hipótesis de la Fiscalía, que sostiene que los tres comparten la misma responsabilidad, gana fuerza de cara al cierre del debate.
“No mataron a una hincha, mataron a un ser humano”
La jornada dejó testimonios de fuerte impacto emocional. El padre de Ivana declaró visiblemente conmovido y expresó cuánto extraña a su hija. Luego, su hermana Silvina se dirigió directamente a los tres acusados en la sala y les recriminó que no mataron a una hincha, sino a un ser humano, en uno de los momentos de mayor tensión del juicio.
Para la querella, representada por el abogado Marcos Cella, los testimonios prueban que se trató de un ataque organizado. Según su reconstrucción, un testigo había advertido al grupo sobre los riesgos de lo que planeaban, pero eso no impidió que se trasladaran, eligieran el lugar y las piedras, e interceptaran a la víctima.
Qué penas se piden
La Fiscalía solicitó 30 años de prisión para cada uno de los tres acusados, mientras que la querella pide 33 años. Sobre la fuga de Reifenstuel, Cella aclaró que, si bien no constituye un agravante en términos técnicos, sí es una conducta posterior que los jueces podrán tener en cuenta al momento de fijar la pena. Tras los alegatos, la sentencia está prevista para el lunes 26 de octubre.


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