Un hombre fue condenado a 6 años y 8 meses de prisión efectiva tras reconocer su participación en una maniobra de extorsión contra dos víctimas, en un caso que incluyó amenazas, exigencias de dinero y ataques a balazos contra una vivienda en barrio Mercedes San Martín.
La sentencia fue dictada el miércoles 11 de marzo por el juez de Primera Instancia Carlos Leiva, quien homologó un procedimiento abreviado presentado por la Fiscalía y aceptado por la defensa. De esta manera, Alberto Quiroga fue condenado como coautor del delito de extorsión agravada por el uso de arma de fuego.
La investigación estuvo a cargo de la fiscal Guillermina Aiello, quien le atribuyó haber participado junto a otras personas en una maniobra para exigir dinero a dos víctimas con el argumento de que terceros querían apropiarse de sus domicilios.
Según la acusación, el 10 de marzo de 2023 Quiroga, quien tenía cercanía con los damnificados, se comunicó por WhatsApp y les advirtió que debían pagar dinero para evitar problemas con supuestas personas que pretendían quedarse con sus viviendas. Ese mismo día, cerca de las 23, una de las víctimas entregó en mano la suma exigida.
Las presiones continuaron durante los meses siguientes mediante mensajes y audios, en los que el condenado insistía con nuevos pagos. En junio de 2023, una de las víctimas transfirió dinero a una billetera virtual vinculada a una mujer cercana al imputado, mientras que en agosto volvió a realizar otra transferencia a una cuenta CVU cuyo titular desconocía.
Las exigencias económicas continuaron durante septiembre de ese año. Cuando la víctima dejó de responder y finalmente bloqueó al imputado, comenzaron los ataques armados contra su vivienda.
De acuerdo a la investigación, entre el 13 y el 20 de octubre de 2023 se registraron varios disparos contra el domicilio de una de las víctimas en barrio Mercedes San Martín. En el lugar se constataron impactos de bala en el portón de ingreso.
Los ataques se repitieron el 28 y el 30 de noviembre de 2023, cuando nuevamente efectuaron disparos contra la vivienda y dejaron notas intimidatorias. En una de las escenas se secuestraron vainas servidas calibre 9 milímetros y proyectiles deformados.
Finalmente, el 2 de diciembre de 2023, una persona se presentó en la puerta del domicilio para exigir que retiraran la denuncia.
La fiscalía indicó que la reiteración de amenazas, disparos y presiones provocó que la familia abandonara la vivienda, ante el temor generado por los hechos.


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