Benjamín Scerra tenía 19 años, vivía en el barrio Santa Rita de Granadero Baigorria y tenía un sueño concreto: juntar plata, terminar sus estudios y viajar a Italia para abrazar a su mamá. La muerte lo alcanzó antes. El jueves por la noche, su cuerpo fue encontrado en la zona del monte de Celulosa, en el límite entre Granadero Baigorria y Capitán Bermúdez, con más de 20 heridas de arma blanca. Tenía una semana desaparecido.
La desaparición de Benjamín comenzó en la madrugada del sábado 9 de mayo. La noche anterior, su padre Félix había cenado con él, su amigo Kevin y la abuela de Benjamín en la casa familiar. Pasada la medianoche, Benjamín salió a acompañar a Kevin a su casa, a apenas 300 metros de distancia. Kevin llegó a su hogar. Benjamín no volvió al suyo.
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Cerca de las 4 de la mañana, Félix se despertó y notó la ausencia de su hijo. Intentó comunicarse con él pero el teléfono ya estaba fuera de servicio. Ese viernes, Benjamín había trabajado junto a su padre en el emprendimiento familiar de venta de pollos. Había rechazado salir esa noche con otros amigos con una frase simple: «Mañana tengo que trabajar en casa con mi papá».
El sueño que no pudo cumplir
Benjamín era oriundo de la zona y vivía con su padre en Granadero Baigorria. Su madre, Cintia, reside en Italia desde hace un tiempo, y el reencuentro con ella era el motor de sus planes a corto plazo. Para financiar el viaje, trabajaba junto a Félix en el negocio familiar de venta de pollos, un emprendimiento que también pensaba hacer crecer. Mientras tanto, seguía en Argentina para terminar sus estudios. El viaje estaba cada vez más cerca.
Según contó la familia, Benjamín atravesaba algunos problemas personales y episodios de depresión, aunque sus allegados mantenían la esperanza de encontrarlo con vida durante los días de búsqueda.
Una semana de angustia
Durante los días que siguieron a su desaparición, familiares, amigos y vecinos de Granadero Baigorria organizaron marchas y concentraciones para exigir respuestas y mantener viva la búsqueda. Las redes sociales se convirtieron en el principal canal de difusión del caso, con pedidos que se multiplicaron a lo largo de la semana. El jueves por la tarde, mientras crecían los rumores sobre el hallazgo, la abuela del joven sufrió una descompensación y debió recibir asistencia médica.
El hallazgo se produjo finalmente esa noche, después de que llamadas al 911 alertaran sobre la posible presencia del joven en una vivienda de calle Ricchieri, en la zona de Bajada Espinillo. Fueron allegados y vecinos quienes, en el marco de una marcha espontánea, se dirigieron al lugar junto al personal policial. Incluso civiles participaron activamente en la localización del cuerpo. Benjamín fue encontrado en el monte, semidesnudo, cubierto con chapas y ramas.
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Más de 20 puñaladas y un cuerpo refrigerado
El fiscal Aquiles Balbis confirmó este viernes los primeros resultados de la autopsia: el cuerpo presentaba no menos de 20 heridas de arma blanca distribuidas por todo el cuerpo, con entre 6 y 7 concentradas en la zona del cuello, que fueron las lesiones mortales. También se detectaron heridas post mortem compatibles con el arrastre del cadáver hasta el lugar donde fue abandonado.
Uno de los datos más perturbadores de la investigación tiene que ver con el estado de conservación del cuerpo: según Balbis, los hallazgos de la autopsia indican que el cadáver debió haber sido sometido a algún método de refrigeración antes de ser trasladado y descartado en el monte. El sitio donde fue encontrado no es la escena del crimen, sino un lugar de descarte. Las viviendas donde habrían ocurrido los hechos previos fueron incendiadas por vecinos movilizados en el lugar, lo que impidió recuperar el arma y dificultó parte del trabajo pericial.
Quiénes están investigados
Según la línea investigativa principal, los hechos habrían ocurrido en las primeras horas del sábado 9 de mayo, es decir, pocas horas después de que Benjamín saliera de su casa. Todo habría comenzado en una reunión privada con consumo de alcohol, que derivó en un conflicto entre los presentes. El fiscal explicó que hubo una pelea entre Benjamín y dos hermanos que se encontraban en el lugar, y que posteriormente uno de ellos lo atacó.
En el marco de la causa hay una persona detenida por su participación en la pelea previa, y otra que permanece prófuga, señalada como el presunto autor del homicidio. La familia de la víctima apunta a un sujeto conocido como «El Corto». Ante la consulta sobre un eventual vínculo con organizaciones criminales del barrio, el fiscal fue categórico: «No hay ningún elemento que permita sostener esa hipótesis».
«Siempre estaba para todos»
Tras confirmarse la noticia, las redes sociales se llenaron de mensajes de despedida. Sus amigos lo describieron como alguien solidario, querido y siempre dispuesto a ayudar. «Los que te conocíamos sabemos la muy buena persona que eras hermano», escribió uno de ellos. Su prima le dedicó un emotivo posteo con fotos de ambos: «Te voy a extrañar con todo mi corazón. Descansá en paz primo».


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