El capítulo judicial del femicidio de Débora Bordón, la joven de 31 años asesinada el martes en Crespo al 500, comenzará a develarse este viernes con la audiencia imputativa contra Axel Mendoza en el Centro de Justicia Penal. La audiencia, solicitada por la fiscal Anabel Cerutti, está prevista para las 11, mientras que familiares y allegados de la víctima realizarán una manifestación frente al edificio para reclamar Justicia.
La Fiscalía presentará ante el juez Aldo Bilbao Benítez las evidencias reunidas para atribuirle a Mendoza el crimen de la joven, oriunda de Villa Gobernador Gálvez, quien murió en un departamento del primer piso de Crespo 516, minutos después de las 0.30 del martes.
Según la investigación, esa madrugada Axel Mendoza, de 23 años, oriundo de Piamonte y trabajador gastronómico, recibió en su monoambiente a Débora. Los investigadores presumen que ambos ya se conocían y personal de la Agencia de Investigación sobre Trata de Personas y Violencia de Género de la PDI trabaja para reconstruir la naturaleza de ese vínculo. Entre las medidas en curso figura el análisis de los teléfonos celulares secuestrados, que podría aportar datos sobre el posible móvil del ataque.
La intervención de los vecinos
Pasada la 1 de la madrugada, un vecino del edificio escuchó pedidos de auxilio y bajó junto a otra vecina para dar aviso. Al llegar, ya no se oían ruidos y solo quedaba un departamento del que había salido el grito. Otra vecina relató que percibió que alguien intentaba silenciar los gritos de la víctima, por lo que decidió llamar de inmediato al 911.
Un patrullero llegó en apenas tres minutos, pero los efectivos se encontraron con una limitación legal para ingresar a la vivienda al no percibir ruidos en ese momento. Fue entonces cuando el vecino que había alertado a la Policía saltó al balcón y encontró el cuerpo de la joven. En el departamento, los policías hallaron un pasaporte que permitió identificar al ocupante de la vivienda, que ya se había dado a la fuga.
La detención
Mendoza fue detenido poco después en el bar de una estación de servicio ubicada en Sarmiento y Pellegrini, donde estaba junto a su madre. Esa noche, el médico policial constató que presentaba contusiones en distintas partes del cuerpo, que en principio habrían sido provocadas por la víctima durante un forcejeo.
Tras conocerse el hecho, comenzaron a circular de manera anónima testimonios de al menos dos exparejas de Mendoza, que lo describieron como una persona obsesiva y controladora. Esos relatos fueron compartidos por las hermanas de Débora, quienes este viernes se manifestarán frente al Centro de Justicia Penal para exigir Justicia.


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