El procedimiento, realizado por profesionales de Grupo Oroño, constituye el primer caso de estas características en el país. La paciente sufrió una grave lesión en la principal arteria del organismo que puso en riesgo su vida y la de su bebé. El trabajo coordinado de tres instituciones fue clave para lograr una intervención exitosa.
Un equipo médico de Grupo Oroño logró salvar la vida de una mujer de 42 años, embarazada de 30 semanas, que sufrió una grave emergencia cardiovascular que también ponía en riesgo la vida de su bebé.
La paciente ingresó al Sanatorio Parque con un intenso dolor torácico que se extendía hacia la espalda. Los estudios revelaron una disección aórtica, una lesión que provoca el desgarro de la pared interna de la aorta, la principal arteria del cuerpo, y que puede resultar mortal si no se trata de inmediato.
La situación era especialmente crítica porque la lesión se extendía desde una zona cercana al corazón hasta la pelvis, afectando también arterias que llevan sangre al cerebro y al riñón derecho. La mujer tenía síndrome de Marfan, una enfermedad genética poco frecuente que debilita los tejidos del organismo, incluidas las paredes de las arterias, y aumenta el riesgo de complicaciones cardiovasculares.
Una intervención de alta complejidad para salvar dos vidas
Frente a este cuadro, profesionales de Sanatorio Parque, Maternidad Oroño y Sanatorio de Niños coordinaron una estrategia médica y quirúrgica para atender simultáneamente la emergencia de la madre y la situación del bebé.
La decisión fue realizar dos procedimientos consecutivos en una misma intervención. En primer lugar, el Dr. Juan Pablo Pineda, obstetra de Maternidad Oroño, llevó adelante la cesárea de urgencia para permitir el nacimiento del bebé.
A continuación, el Dr. José Luis Sgrosso, cirujano cardiovascular de Sanatorio Parque, estuvo a cargo de la compleja cirugía para reparar la aorta de la madre. Durante la operación, se reemplazó el segmento afectado de la arteria mediante una prótesis vascular sintética, con el objetivo de evitar complicaciones potencialmente mortales.
Se trata del primer caso de estas características en Argentina, considerando la gravedad y extensión de la lesión, el embarazo avanzado y la resolución quirúrgica combinada con resultados favorables.
Una recuperación que tuvo un final feliz
Luego de la intervención, la madre permaneció internada en terapia intensiva, bajo seguimiento permanente. Su recuperación fue favorable y, apenas ocho días después de la cirugía, recibió el alta hospitalaria sin complicaciones mayores.
Por su parte, el bebé nació prematuramente y permaneció internado en el servicio de Neonatología del Sanatorio de Niños, donde recibió los cuidados especializados necesarios para acompañar su recuperación. Tras una evolución favorable, el bebé también recibió el alta médica y actualmente se encuentra bajo seguimiento con el equipo de prematurez.
De esta manera, ambos pudieron superar una situación que había puesto en serio riesgo sus vidas.
Un caso inédito que destaca el trabajo interdisciplinario
La disección aórtica durante el embarazo es una complicación muy poco frecuente y de extrema gravedad. En este caso, la extensión de la lesión y el compromiso de diferentes arterias representaron un desafío médico y quirúrgico excepcional.
El resultado fue posible gracias al diagnóstico oportuno y a la intervención coordinada de equipos de cardiología, cirugía cardiovascular, obstetricia, anestesiología, terapia intensiva y neonatología.
Este caso pone de manifiesto la importancia del trabajo interdisciplinario y de la atención integrada entre las instituciones de Grupo Oroño, que permitió dar respuesta a una emergencia de extrema complejidad y alcanzar un desenlace favorable para ambas vidas.


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